En esta página ya os hemos hablado en muchas ocasiones de lo complicado que es el mundo de la hostelería. Se trata de uno de los principales sectores económicos de nuestro país y, a su vez, es uno de lo que más precariedad ofrece a los trabajadores que se dedican a él.

Y es que, en este sector, cuando la cal no llega por parte de los propios empresarios de la hostelería, lo hace a través de los clientes. No es que esto se de siempre por ambas partes, pero es bastante más habitual de lo que sería deseable (cuando lo deseable es cero, evidentemente).

Y, como ya os adelantamos en el título, nos centraremos en lo primero: los jefes que no saben que sus empleados también son seres humanos y no robots (y es que ni lo seres de cable y metal se merecen un trato así de terrible).

Una situación humillante y denigrante

La reseña que podría leer a continuación, que nos llega de parte de la cuenta de Twitter @SoyCamarero, comienza con la clienta alabando la comida y el trato que le ofreció su camarero. El problema llegó con una de las encargadas, de la que se llevaron una mala impresión «por su actitud con una empleada que se había lesionado al caerse en su pie un objeto bastante pesado».

El comentario del comensal detalla que, al parecer, la empleada pidió hacer un trabajo ‘más ligero’ mientras se le pasaba el dolor, pero lo que recibió a cambio, al parecer, fue una burla.

«A la chica se le saltaron las lágrimas y siguió trabajando mientras cojeaba, con una clara expresión de dolor en su rostro», asegura el cliente, que no duda en catalogar la actitud de la encargada de «vergonzosa, humillante, muy poco empática y con falta de humildad». Precisamente por esto, el cliente no duda en dirigirse a los responsables del local para que «tomen las medidas necesarias en cuanto a la actitud de la encargada».

El tweet compartido por Soy Camarero ya acumula más de 15.000 ‘me gusta’ y cientos de comentarios que van en una misma dirección: condenar la actitud de la encargada y agradecer al cliente que haya denunciado públicamente esa situación. Que no es en absoluto una excepción.

La cadena de restauración aludida en la reseña contestó a esta publicación y avisó de que ya se habían puesto a investigar el asunto «de manera urgente». Por lo demás, solo cabe esperar que este tipo de cosas se repitan lo menos posible.

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo esto?

Fuente: 20 minutos.