El acoso escolar y el bullying es una lacra de la que todavía no nos desprendemos. Se han hecho muchas cosas al respecto y es un tema que está a la orden del día, pero todavía queda mucho trabajo por hacer y, lamentablemente, todavía ocurren cosas como la que le ocurre al protagonista de nuestra historia de hoy.

La cuenta de Twitter @FannyMariaAlba1 compartió hace unos días la carta que un niño de once años escribió a los Reyes Magos y que solo puede describirse como «desgarradora». Hay que tragar grueso para poder leerla.

La mujer explicó cómo llegó la carta a sus manos: “Carta a los Reyes Magos de un niño de 11 años que está sufriendo Bullying. La escribió en su colegio. Los pajes del ayuntamiento las recogían… El no quería entregarla porque sabía que la tirarían. A escondidas la trajo a casa. La publico en partes”, explica la cuenta en un hilo en el que comparte las diversas partes del escrito.

El pequeño cuenta que sabe que sus padres son los Reyes, sigue creyendo en ellos y por eso les escribe. «Estas Navidades yo no busco ni regalos ni dinero ni siquiera material del colegio», y añade «Busco la amistad, comprendimiento (sic) y compañerismo de mis compañeros».

“Dice… No quiero nada material… Pide amistad, comprensión y entendimiento. Ya en esa época los insultos eran muy intensos y manifestaba no querer ir al colegio de forma reiterada. Comparaba con los niños, maestros de su otro colegio y no entendía por qué tanto desprecio continuo”, detalla la autora del post.

El niño también cuenta que ya lleva un año en esa nueva ciudad y que está intentando adaptarse, pero le cuesta dejar de ser visto como «el nuevo». «Pero yo también estoy intentando adaptarme y comprender a mis compañeros», asegura. «Queridos Reyes Magos, este es mi ‘desegalo’= deseo + regalo«, finaliza en su carta. no sé vosotros, pero yo tengo un nudo terrible en la garganta.

La madre, en el post, etiquetó a Pilar Alegría, Ministra de Educación, y a Ione Belarra, Ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, y aseguró que, a pesar de ya haber avisado de todo esto al centro educativo, este no ha movido ni un dedo para buscar una solución a la situación que vive su hijo.

“Un niño cuando sufre, no se para en la comisaría o en la guardia civil. El mío fue dos veces a pedir al director que hiciera algo. Una vez se plantó en secretaría y dijo: ‘Llamen a mis padres, no aguanto más los insultos’. El colegio llamó a su padre, pero no hicieron nada”, explicó su madre, desesperada por la situación.

A vosotros, ¿qué os parece toda esta historia? ¿Qué creéis que se debería hacer al respecto?

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Fuente: La Vanguardia.