Mercadona no solo es el supermercado más famoso de España, sino que es también uno de los más mediáticos en redes sociales. Se han ganado la fama de sacar productos de lo más ‘particulares’ (a falta de un adjetivo mejor) y lo cierto es que no es una fama poco justificada: sin ir más lejos, hace un par de semanas, eran tendencia por sacar un huevo frito envasado. Y es que siempre, de una forma u otra, dan de qué hablar.

Hoy, como ya os hemos adelantado e el título, estamos ante un nuevo caso en el que Mercadona está de por medio… aunque de una forma algo diferente a la habitual (y, sobre todo, bastante menos polémica que sus huevos fritos envasados).

Como podréis ver en el vídeo que os dejamos más abajo, la historia de hoy comienza con un trabajador de esta cadena de supermercados completamente enamorado de una compañera suya.

Lo que podría ser una historia de amor como cualquier otra, cobró otra dimensión cuando él, en plena jornada laboral, se le apareció a ella con una tuna para pedirle matrimonio delante de todos los presentes. El vídeo, como ya os podréis imaginar, inevitablemente se ha viralizado por toda la red.

En el vídeo podemos ver cómo alguien graba a la novia mientras esta, sorprendida, intenta asimilar lo que está ocurriendo. El hombre se acerca a ella, acompañado por una tuna al completo, mientras los presentes se giran y buscan la cámara oculta. Pero no la hay. Tan solo hay una expresión de amor que, por suerte para el que pedía la mano, acabó con un «sí quiero» por parte de ella.

Y es que a la pedida no le faltó de nada: desde el anillo, la rodilla hincada en el suelo y el aplauso de los allí reunidos; podría decirse que todo salió a pedir de Milhouse (demasiados años viendo Los Simpson, lo siento).

Aquí podéis ver el vídeo:

@paablomoonteero_ vivimos en una simulación #fyp #parati #viral #mercadona ♬ sonido original – Montgomery

A pesar de que la música de la tuna no deja oír lo que se dicen los novios, entendemos que todo acabó bien porque, tras la pedida, se fundieron en un caluroso abrazo mientras los clientes rompían en un sonoro aplauso.

″¡Vivan los novios!”, exclamó uno de los tuneros antes de que el vídeo se cerrase, marcando así el final de nuestra participación en esta historia, pero, también, marcando el inicio de la aventura de esos dos tortolitos. Qué viva el amor, maldita sea.

A vosotros, ¿Qué os ha parecido toda esta historia?

Si os ha gustado este artículo recordad que más abajo podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: El Huffpost.