El amor está siempre preparado para las segundas oportunidades y, cuando se trata de First Dates y de darle espectáculo al asunto, todavía más. Y es que, recientemente, el programa de Cuatro dio una segunda oportunidad a algunos aspirantes que no tuvieron mucha suerte en su primera cita a ver si, ahora sí, Cupido les acertaba de pleno. Que por intentarlo, no quede.

Así fue que Elena y Javi se dieron cita en el restaurante más famoso de la televisión. Ellos regresaron para sentarse ante el que, probablemente, iba a ser el amor de su vida. Por lo que podréis ver a continuación, es poco probable que eso haya ocurrido.

Desde el principio del encuentro Elena dejó meridianamente claro que él no era de su agrado: la cita estaba condenada desde el principio porque ella, además, no se cortaba demasiado con sus comentarios. Ella, mientras que le mostraba una cara a Javi, por detrás lo criticaba y lo llamaba «feo». Él, por su parte, no entendía muy bien qué estaba pasando.

Javi no tardó en darse cuenta de que su cita era bastante maleducada y carente de buenas formas, por lo que, poco a poco, el encuentro se fue tornando cada vez más y más oscuro e incómodo.

«¿Qué hago? Me voy con el camarero, me voy con Carlos Sobera o hago… ¡Tierra, trágame!», soltó ella en el confesionario nada más encontrarse con su cita. «Tiene cara de niño de cuarto de la ESO y de tener que pegar el estirón», soltó ella sin demasiados miramientos.

Ya en la mesa, la cosa se fue complicando más. Ella le preguntó si era de Madrid y, cuando Javi se lo confirmó, Elena mostró su disgusto: «Es que a mi de Madrid no me gustan, no me gusta ni Madrid ni los madrileños». Entonces, ella se enteró de que él todavía vivía con sus padres… y no pudo contenerse a soltar esto ante las cámaras: «Dice que está forradísimo, si vive con sus padres y le tienen que hacer la comidita y todo, este chico no vale para nada».

«Como una bellaca, he tenido que mentir por no decirle al chico ‘eres más feo que un cagado», se burlaba ella a espaldas de él ya que, en persona, simplemente se mostraba grosera aunque por motivos inespecíficos.

«Te ha faltado más corrección en las formas y no vacilarme tanto», le reclamó él en el momento de la valoración final de la cita. «Te he tratado con mucho cariño», le espetó ella. La cosa se fue calentando y ella le soltó: «yo no quiero quedar contigo. Preferiría estar muerta antes que volver a quedar contigo» y remataba: «pero te lo digo con cariño». «Ahora entiendo por qué nunca has tenido novio. Te fallan las formas», alcanzó a soltarle él antes de irse cada uno por su lado.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta cita?

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Fuente: Mundo Deportivo.