Como decía Forrest Gum, «la vida es como una caja de bombones: nunca sabes lo que te va a tocar». Las relaciones de pajeras muchas veces nos provocan quebraderos de cabeza y es que aprender a gestionar nuestra emociones no es tarea sencilla. Por eso, los primeros años de nuestra vida amorosa suelen ser un completo desastre, hasta que poco a poco comenzamos a saber manejar todos estos asuntos.

Lo cierto es que no es nada fácil encontrar a alguien con quien encajar a la perfección para formar una relación estable. Al final, lo más común es que con las personas que empezamos a salir la relación no sea eterna, pero cuando llega el momento de la ruptura siempre se termina pasando un mal trago. Si eres de el o la que siempre suele ser dejado, este artículo es para ti.

¿Te suelen dejar tus parejas?

La rutina: Lidiar con el día a día es una de las cosas más complicadas que conlleva una relación. Intentar mantener la llama y la pasión del principio es una tarea complicada. Si te dejan por este motivo es probable que tengas la capacidad de tener relaciones más racionales que la otra persona.

Tu forma de ser: A veces tendemos a culpar a los demás de los problemas, pero muchas veces se nos escapa que quizás la cuestión esté en nuestra manera de ser o lo que provocamos nosotros mismos. Si siempre te pasa lo mismo, plantéate que quizás tú tengas el problema.

Expectativas altas: Si esperas mucho de tus relaciones es probable que al final termines culpando a la otra personas de los problemas. Esto puede hacer que tu pareja sienta la presión que tú le pones sin ser consciente y eso haga que la situación sea insostenible.

Los celos: Todos sabemos que muchas parejas terminan rompiendo a causa de los celos. Es importante que aprendamos a controlar nuestros impulsos y tener claro que somos nosotros quienes los generamos. Estas discusiones pueden llegar a hacer mucho daño en la pareja.

Ensalzar la relación: Hay muchas personas que no saben estar solas y que van enlazando una relación con otra sin tener tiempo de asimilar emocionalmente todo lo ocurrido. A veces, dejarnos nuestro espacio y tomarnos las cosas con calma ayuda a estar completamente preparados para una futura relación.

Elegir mal a la pareja: Normalmente esta suele ser una muy común también. Está bien que hagamos autocrítica y que sepamos ver nuestros errores, pero a veces ese error es rodearnos de gente tóxica que nos va a dar más disgustos que alegría. A la que detectes cualquier red flag, sal corriendo.

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Fuente: Mundo deportivo

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