Puede que el nombre de Georgie Henley no te diga demasiado, pero si te digo que fue la actriz que dio vida a Lucy en ‘Las Crónicas de Narnia’, puede que entonces la cosa cambie un poco. Y es que su rostro fue uno de los más reconocibles para todos los que vivimos de adolescentes el ‘boom’ de cine fantástico que hubo a mediados de la primera década de los 2000.

Pues hoy vamos a contarte qué fue de su vida después de salir de la franquicia de películas que le dio la fama y, sobre todo, la dura lucha a la que tuvo que enfrentarse después de casi morir por una rara infección bacteriana que la dejó con graves secuelas.

Actualmente la actriz cuenta con 27 años y, hace unos días, se sirvió de su cuenta de Instagram para contar su dura historia: «Cuando tenía dieciocho años y estaba en mi sexta semana de universidad, contraje fascitis necrosante, una infección rara y punitiva que casi me quita la vida y causó estragos en todo mi cuerpo», relató en un largo escrito.

Por lo visto, Henley estuvo a punto de perder un brazo por la infección y, gracias al trabajo de los profesionales sanitarios, consiguió conservarlo… eso sí, con bastantes secuelas, sobre todo en forma de cicatrices.

«Me llevó mucho tiempo sanar tanto física como mentalmente, pero esperaba que algún día llegara el momento adecuado para hablar sobre lo que sucedió. Hoy es un comienzo», detalló la actriz de lo que fue toda una historia de superación.

Dedicarse a la industria del cine no fue nada fácil

Y es que ella, a pesar de que con el tiempo consiguió aceptar su ‘nuevo’ cuerpo, exponerlo le suponía serias dificultades. «Durante los últimos nueve años he sido abierta sobre mis cicatrices en mi vida personal, pero las he ocultado por completo en cualquier contexto profesional: uso de vendajes o cubiertas, maquillaje en el set y el escenario, mangas largas cada vez que puedo ser fotografiada, pantalones para poder meterme la mano en el bolsillo…», explicó la joven respecto a sus métodos para ‘ocultar’ las secuelas de su enfermedad.

«La industria de la que formo parte a menudo se enfoca en una idea muy estrecha de lo que se considera ‘perfección’ estética, y me preocupaba que mis cicatrices me impidieran conseguir trabajo», reveló la actriz que, además, tuvo que sufrir el fuerte estrés que le provocó toda esta situación.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Georgie Henley (@georgiehenley)

«Pero mis cicatrices no son algo de lo que avergonzarse. Son un mapa del dolor que ha soportado mi cuerpo y, lo que es más importante, un recordatorio de mi supervivencia», señaló Hanley antes de dejar claro que, en este momento, su visión de todo esto era diferente. «No afectan a mi capacidad como actriz y estoy orgullosa de ser una persona que tiene cicatrices visibles en esta industria», zanjó la intérprete.

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo esto?

Si os ha gustado este artículo recordad que más abajo podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: 20 minutos.

SIGUE NUESTRO CANAL DE YOUTUBE: YO CONTROLO