Laura Escanes está pasando por un momento bastante complejo. Se acaba de separar de Risto Mejide tras siete años de relación y una hija en común (por lo tanto, una vida en común) y está intentando adaptarse a esta nueva realidad.

Con la separación, como era de esperar, llegaron también las especulaciones y los rumores. ¿Había habido algún tipo de infidelidad detrás de la ruptura? En ese caso, ¿quién había sido el responsable? ¿Qué pasaría con el podcast que ambos compartían? ¿Ha tenido Mister Jägger algo que ver con todo eso?

En medio de ese torbellino de especulaciones, Laura tuvo que salir a la palestra para pedir un poco de intimidad y compresión: era un momento complicado y la prensa no la estaba ayudando precisamente.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de LAURA ESCANES (@lauraescanes)

Lamentablemente, como veréis a continuación, Laura también está teniendo que hacer frente a personas que, de forma lamentable y ruin, le recriminan que esté viviendo en lugar de estar recluida 24/7 con su hija. Así de surrealista como suena.

Una noche de desconexión

De hecho, fue la propia Escanes la que compartió la terrible situación que vivió anoche mientras se encontraba de fiesta con unos amigos. Ella, primeramente (y es que podemos ver lo que pasó en orden cronológico), se puso de gala y fue a pasárselo bien con sus amigas. Hasta ahí, todo normal.

Y unos mensajes inadmisibles

Al poco rato, Escanes compartió la captura de la conversación de Instagram que podéis ver a continuación en la que, básicamente, una seguidora le recrimina que esté de fiesta y no cuidando a su hija. Cuando ella le explica que está con su padre, esta vuelve a recriminarle que «no deje vivir al padre», como si él no tuviese la misma responsabilidad que ella de hacerse cargo de la niña. De no creérselo.

Tras el revuelo de esta escandalosa conversación, Laura publicó un breve escrito en el que explicaba por qué había decidido hacer pública esta conversación: «Tenemos incorporada una mentalidad machista en la que normalizamos enviar estos mensajes», señalaba la modelo en referencia a que muchos de eses mensajes se los mandaban mujeres adultas.

A Laura no hay quien le quite las ganas de ser feliz

Laura, al día siguiente, no perdió oportunidad de bromear con todo esto al explicarle a sus seguidores que esa noche también saldría de fiesta. Y es que, en este punto, o se lo toma con humor o se echa a llorar. Y ella siempre ha demostrado un gran sentido del humor.

Y ya, de paso, compartió también el titular al que hacía mención en su anterior historia, en el que explicaban que ella se iba de concierto y dejaba a Risto «de canguro», como si él no fuese el padre de la niña y también tuviese que hacerse cargo de ella, «ayudar» a su exmujer. En fin.

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo esto?

Si os ha gustado este artículo recordad que más abajo podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: Instagram.