Luján Argüelles fue una de las presentadoras revelación de la pasada década: éxitos como  ‘Granjero busca esposa’, ‘Un príncipe para Corina’, y concursos como ‘Password’ la encumbraron en lo más alto de la televisión y la dibujaron como uno de los rostros más reconocibles de la pequeña pantalla en nuestro país.

Poco a poco y por diversos motivos, su carrera dejó de ser tan ‘brillante’, y su presencia fue pasando a un segundo plano, acabando por convertirse en una colaboradora de  ‘Supervivientes’. Que no es que tenga nada de malo, pero sí está lejos del protagonismo que tenía hace apenas unos años.

Una etapa oscura de su pasado

Ahora, gracias a una reciente entrevista para la revista Lecturas, podemos saber cómo fue aquella etapa para la presentadora asturiana y, sobre todo, conocer que en absoluto fue una época completamente brillante. Más bien todo lo contrario. Todo esto llega a raíz de la publicación de su libro, ‘Aprendiendo de nuevo a vivir’, donde repasa toda su vida, tanto a nivel personal como profesional.

Y es que, por aquel entonces, la sonrisa que tenía Luján en la televisión era solo una ‘fachada’ para su verdadero estado de ánimo: “Estaba viviendo una situación, cuando ya toqué fondo, de inmovilismo, porque no ves salida. Ves que durante muchos años no has disfrutado de lo maravilloso que era todo lo que pasaba. Estar en un momento profesional tan mágico como el que yo vivía con ‘Password’ y ‘Granjero busca esposa’ y estar triste o ser pesimista es ser poco agradecido con la vida”.

Demasiado cerca del sol

La comunicadora comentó también que, durante esos años, tuvo muchas crisis relacionadas con “el síndrome del impostor”: “Piensas que los demás tienen razón, que lo que piensa la mayoría es lo lícito, que las limitaciones te las ponen fuera. No, las limitaciones te las pones tú. Y los problemas son grandes regalos que la vida te pone para que crezcas”.

Luján asegura encontrarse ahora en un momento mucho mejor, ya más recuperada de toda aquella ‘oscura’ época. De hecho, recientemente volvimos a verla ejerciendo de presentadora en ‘¿A quién le gusta mi follower?’. “Vivimos en la cultura del éxito y si no lo tienes, invéntatelo para volver a estar en la rueda del trabajo. Ahora me niego a todo eso”, zanjó la profesional de la comunicación. Y es que no hay duda de que la experiencia es un grado.

A vosotros, ¿qué os ha parecido toda la historia de Luján?

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Fuente: As.