Llevamos ya un par de semanas con el nuevo curso escolar y, por lo tanto, ya empiezan a llegar las primeras anécdotas estudiantiles a Twitter. Este año, como ya habréis leído por todas partes, el inicio del curso ha estado fuertemente marcado por el acoso y la discriminación que sufren muchos niños en las escuelas.

El bullying es un problema muy real y muy serio que, en la mayoría de ocasiones, supone daños irreparables para los que lo sufren. Los casos de Kira López, la joven de 15 años que se quitó la vida a causa del acoso o Izan, el joven de 11 al que humillaron el día de su cumpleaños son tan solo un par de ejemplos de la terrible realidad de muchas personas.

Un profesora y un experimento

En este sentido, las redes sociales se han mostrado como un elemento clave para esto, tanto para lo bueno como para lo malo. Y es que, como casi todo en esta vida, son un arma de doble filo. La cuestión es que, hace unos días, una cuenta de Twitter conocida como @RCPdesdemicole compartió el curioso experimento que hizo una profesora en una clase de la ESO.

«La hija de una amiga me acaba de contar un experimento que hizo su profe al principio del curso (están en la ESO), cuando apenas la conocían», comenzaba la explicación. «Coged un folio. Vais a escribir a qué pensáis que me refiero con esta frase: ‘Mi hijo es diferente a la mayoría de vosotros'», continuaba el ejercicio.

La profesora pidió a los jóvenes que diesen sus respuestas de forma anónima y, como era de esperar, hubo respuestas de lo más curiosas y que, como mínimo, dan para la reflexión.

Respuestas controvertidas

Algunas de las respuestas más repetidas iban en esta dirección: “Tiene alguna enfermedad”; “Es autista o tiene algún trastorno”; “Es superdotado”; “Es gay”; “Está cojo o le falta un ojo”; “Es feísimo”. Según le hizo saber la profesora a sus alumnos, no había una sola contestación correcta: “Ninguno habéis acertado”.

La profesora era consciente de que los alumnos no contaban con la suficiente información para dar una respuesta correcta, pero lo que ella quería era lo que consiguió: que contestasen con lo primero que les viniese a la cabeza.

En la vida como en las redes sociales

Y es que es exactamente eso lo que ocurre siempre en las redes sociales, donde la gente insulta con poca o ninguna información: “Tenedlo en cuenta cuando empecéis a recibir comentarios de todo tipo. Y puede que ni una sola persona acierte a qué os estabais refiriendo de verdad”, les explicó la profesora.

El experimento ha causado mucho revuelo en Twitter, donde ha sido todo un éxito, acumulando más de 20.000 ‘me gusta’ y cientos de compartidos, por no hablar de un montón de comentarios y opiniones que van de un extremo al otro… y que os invitamos a leer.

A vosotros, ¿qué os ha parecido este experimento?

Si os ha gustado este artículo recordad que más abajo podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: El Huffpost.

SIGUE NUESTRO CANAL DE YOUTUBE: YO CONTROLO