No sé vosotros, pero, por lo general, cuando tengo que comprar algún tipo de embutido, opto por los que ya vienen envasados: te marcan el precio y el peso exactos y te ahorras hacer la cola de la charcutería; fácil, rápido y delicioso. Y esto estaría muy bien si no fuese por historias como la que os traemos hoy.

Y es que, cuando optamos por este tipo de compras, generalmente, nos fiamos del peso que nos marca el paquete (el cual va directamente relacionado con su precio). El problema es cuando cogemos ese paquete, lo pesamos en nuestra casa, y marca un valor inferior al que nos pone en la etiqueta. Es entonces cuando nuestras ganas de matar empiezan a aumentar.

Un enfado ‘de peso’

Eso fue lo que le pasó al usuario de Twitter Tony García @ReyTejado hace unos días en un supermercado de la cadena Mercadona: compró un paquete de presa ibérica envasada y, al llegar a su casa y pesarlo, se dio cuenta de que faltaba bastante contenido, por lo que acudió a la red social del pajarito azul para pedirle explicaciones a la compañía de Juan Roig.

En la imagen subida por Tony podemos ver claramente que lo que marca el paquete y lo que marca la báscula no coincide en absoluto. Al estar etiquetado el Twitter oficial de Mercadona, estos contestaron rápidamente, pidiendo más detalles de lo ocurrido y ofreciendo una devolución del dinero… pero claro, ya era demasiado tarde.

La respuesta de Mercadona

«La muestra me la he comido. Estaba muy rico, por cierto», respondió el usuario con cierto sarcasmo. Y añadió que compró el producto online y que lo pesó para repartir las porciones y, de esa forma, fue que se percató del error en el envasado.

«Lo pesé para repartir raciones y me sorprendió el resultado. La báscula pesa bien (he probado un bote de tomate después). Espero haya sido algo puntual, me fijaré en el futuro», zanjó el usuario, dando por hecho que ya no había nada que hacer con su caso.

Como ya os podréis imaginar, este caso ha generado un gran debate en la red social. ¿Error en el etiquetado? ¿Un tema relacionado con la inflación? Esto último, sinceramente, no tiene nada que ver, ya que, por mucho que haya inflación, el peso es el que es (otra cosa es que el precio por kilo aumente).

También podría tratarse de una estrategia encubierta de ‘reduflación’: colocar menos contenido al mismo precio. Pero claro, esto, en caso de no sestar bien avisado (no se puede poner un gramaje que no coincida con el gramaje real), sería ilegal. Así pues, lo más probable es que se trata de un error puntal.

En cualquier caso, ¿qué pensáis vosotros de todo esto?

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Fuente: La Vanguardia.