Con el tiempo, la moda y la estética también ha pasado a formar parte del día a día de los hombres. Cada vez son más os chicos que deciden pasar por clínicas para realizarse algún retoquito para modificar alguna parte de su cuerpo. Una de las cosas más populares de los últimos años en el sector masculino de la población son los injertos capilares. Muchos hombres deciden viajar hasta Turquía para volver con una larga melena que lucir al viento.

Es el caso de Jesús de Miguel, el protagonista de nuestra siguiente historia, a pesar de que él se hizo el trasplante en nuestro país. Para dar visibilidad a la alopecia que sufren tanto mujeres como hombres, ha querido contar su historia y explicar todos los detalles del proceso al que se sometió. El joven, que es de Palma de Mallorca, se dio cuenta de que estaba perdiendo pelo hace cinco años.

«Me ha causado muchísimos complejos», ha dicho Jesús de Miguel

Jesús asegura, en el medio de comunicación Yasss, que la pandemia ha acentuado el complejo que tenía por su falta de pelo: «La alopecia me ha causado muchísimos complejos, especialmente este último año, en el que todo son videollamadas, evitaba poner fondos virtuales porque lo hacían más evidente». El hombre, que tiene 34 años, tomó la decisión cuando un amigo suyo se hizo en injerto en Turquía y, más tarde, un familiar lo hizo en Madrid.

 

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Según un estudio de Svenson, a partir de los 25 años, uno de cada cuatro hombres sufre alopecia. «Controlaba el ángulo y mi posición en cualquier foto, me generaba ciertas inseguridades si estaba con alguien más alto que yo… En definitiva, no me gustaba lo que veía en el espejo. Ahora aún es pronto para decir que los complejos han desaparecido porque aún está creciendo, pero lo pienso menos», ha contado sobre cómo ha vivido con este complejo en los últimos tiempos.

Jesús ha sido sincero y ha contado que su tratamiento le ha costado algo menos de 3.000 euros, aunque el precio puede variar en función de la cantidad de pelo que se ponga cada uno. «Hay ciertas limitaciones tanto de salud (una buena capacidad de cicatrización es importante), como de posibilidad de extraer de la parte donante (lo extraen de la parte de detrás y dependiendo el volumen pueden no recomendarlo)», ha aclarado el joven.

 

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A los 3 meses se ven los primeros resultados

«A las 7:30h empezó todo con la visita a la doctora, en la que se comprueba la analítica de sangre, te dibujan con rotulador la zona que van a ‘repoblar’ y pasan a raparte el pelo», ha recordado Jesús. En su caso, le llegaron a poner hasta 3.200 folículos y tres personas a la vez se dedicaron a implantar pelo tras pelo. Ocho horas después de que ingresara en la clínica, dieron por terminado su tratamiento.

 

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«He de decir que la primera semana puede resultar molesta, ya que se han de drenar todos los líquidos y tienes la cabeza hinchada, debes dormir medio incorporado, no puede darte el sol», ha contado Jesús con respecto al posoperatorio. Primero, te crece un pelo que se acaba cayendo para dar paso al verdadero pelo que se te va a quedar. En su caso, Jesús ha tardado 3 meses en ver los resultados, y a los 6 meses ya estaba listo para lucir su nuevo aspecto.

Os animamos a que lo sigáis en Instagram como @jesdemico para ver sus avances como nos enseñó en el siguiente vídeo:

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Fuente: YASSS

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