Ben Affleck y Jennifer Lopez se ha convertido, sin ningún tipo de duda, en la pareja del año (ya ni siquiera la del verano). Retomaron su relación hace ya casi un año, tras haberla aparcado por casi dos décadas y, el pasado 17 de julio, pasaron por el altar para sellar para siempre lo que, en el fondo, siempre fue una historia de amor.

Pero es que claro, cuando se casaron así, de forma tan ‘precipitada’ en Las Vegas, muchas personas se echaron las manos a la cabeza pensando que, quizá, esto les podría ir en contra… y parece que no se equivocaban demasiado.

Y es que ahora, tan solo tres semanas después de la boda y de lo que, aparentemente, ha sido una (demasiado) intensa luna de miel, la pareja ha decidido separarse por el bien de la relación.

Una separación INESPERADA

Recordemos que ambos se dedican al mundo del espectáculo (Jennifer como cantante y Ben como actor) y ello supone que ambos tengan que viajar mucho y pasarse días en platós de rodaje y giras.

Ahora, tras la ceremonia y la luna de miel, Affleck ha cogido un avión para plantarse en Los Ángeles para a hacer frente a sus compromisos profesionales y Lopez, por su parte, se ha quedado en Europa con sus hijos. Y así será durante un tiempo largo, según se ha podido saber.

Todo tiene sentido

Según recoge el portal Hollywood Life, no habría nada de lo que preocuparse, ya que tanto Ben como Jennifer habrían tomado esta decisión por el bien de la relación y no porque estén en ningún tipo de crisis: “Lo único que hace que su relación sea tan única es que saben más que nadie las exigencias que conlleva hacer lo que hacen”, señalaba una fuente del entorno de la pareja. “Estar separados tan pronto después de su boda no es lo ideal, pero saben que tienen toda la vida por delante, añade.

“De hecho, creen que pasar tiempo separados los hace más fuertes y es perfecto porque cuando están separados están ganando una cantidad extrema de dinero. Es una situación en la que ambos ganan”, asegura la fuente que, además, insiste en que el hecho de poder compaginar la vida profesional con la sentimental será la clave para que la cosa acabe por funcionar en el futuro.

Eso sí, al fuente también asegura que, a pesar de las distancias, la pareja está siempre comunicada a través de las nuevas tecnologías. “Siempre están hablando, enviándose mensajes de texto, hablando por FaceTime e incluso grabando cuando están separados trabajando. Y el tiempo que pasan separados hace que volver a reunirse sea mucho mejor. A JLo le encanta el hecho de saber que su esposo estará para ella sin importar lo que pase.

Así pues, podemos decir que la pareja se encuentra ahora mismo en la segunda fase de su relación: ya ha pasado la euforia de la boda y, ahora, toca seguir con sus vidas y hay que adaptarse a ello.

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo esto?

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Fuente: AS.