Lucía Sánchez se ha convertido en una de las exconcursantes de ‘La isla de las tentaciones’ que más juego ha dado tras su salida del programa. Su tormentosa relación con Isaac Torres, su entrega a las redes sociales y su embarazo nos han regalado horas y horas de entretenimiento y, como veréis hoy, esto ha tenido una serie de consecuencias para ella y para su hija. Ahora, por lo visto, toca adoptar algunos cambios.

Y es que tanta exposición pública, le ha costado a la gaditana una gran cantidad de disgustos: comentarios despectivos e insultos que, ahora, han empezado a afectar seriamente a su salud mental.

Hora de ‘bloquear’ problemas

Y es que ella siempre había presumido de llevar muy bien el tema de las críticas. Esto, lamentablemente, es indispensable cuando se trata de ser una personalidad pública y, hasta ahora, todo esto no le había afectado tanto, pero la cosa ha cambiado y ha llegado a un punto que para ella es completamente insostenible.

«Siempre he pasado de los comentarios malos y de la gente que quiere criticar, pero he llegado a un punto en que ese tipo de personas que no aportan nada bueno me ponen de los nervios«, relató la joven influencer a través de sus historias de Instagram.

«Esto me afecta y me estoy dedicando a bloquear a todas esas personas y estoy siendo mucho más feliz«, contó la televisiva. «Estoy eliminando y bloqueando a la gente que no haga un comentario constructivo. Quien me diga que algo no le gusta me da igual, no me importa ni lo voy a quitar, pero esa gente que no para de hacer comentarios ofensivos, fuera. No quiero gente así, adiós«.

Nada de críticas destructivas

Y es que Lucía deja claro que ella no rechaza las críticas siempre y cuando estas sean constructivas y se hagan con educación, pero lo que no piensa tolerar es comentarios que estén hechos solo para hacerle daño. «No voy a entrar en comentarios de mi vida, porque esos ya son gordos, pero desde que estoy embarazada no paran de decirme cosas sobre el tamaño de mis tetas«, señalaba en referencia al tamaño que estas han adquirido con el embarazo.

Y es que ella, evidentemente, es consciente del crecimiento de esta parte de su cuerpo, pero no está contenta con ella y le genera inseguridad: «A mí no me gusta tener unos pedazo de melones, pero ya se me quitarán», aseveró bastante afectada por la gran cantidad de comentarios hirientes que recibía hacia su cuerpo.





Recordemos que Lucía, poco tiempo antes de su embarazo, se había sometido a una operación de aumento de pecho, sin prever, por supuesto, que estos crecerían bastante con el proceso de gestación de su hija.

Por último, os recomendamos que sigáis a Lucía Sánchez en su cuenta de Instagram (@luciasar94), donde sube vídeos tan interesantes como este tutorial para hacerse uno de sus peinados favoritos:

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo esto?

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Fuente: Telecinco.

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