Céline Centino es una joven de 27 años natural de Zurich que no tuvo una infancia nada fácil. Al principio, cuando iba al colegio, las cosas tampoco le iban del todo mal… pero, al llegar la secundaria, la cosa cambió por completo.

Céline empezó a ser acosada por su apariencia de forma diaria durante todo el tiempo que duró su tormentosa adolescencia. Sus compañeros le decían cosas como que ‘era fea’ o que ‘no tenía tetas’, cosa que a ella le caló hasta la más profundo de su ser. Llegó a un punto tal, que fingía estar enferma para no tener que ir a la escuela.

Más que una cirugía

Todo ese cúmulo de inseguridades la empujaron a ahorrar dinero trabajando por turnos como peluquera para pagarse una cirugía plástica que, según ella, le solucionaría la vida: la de ponerse más pechos.

Desde el año 2013 hasta el sol de hoy, la modelo ha pasado ya hasta tres veces por el quirófano para hacerse alguno de sus famosos retoques. Se ha retocado los pechos, la nariz, se ha puesto relleno en las mejillas, en los labios y en el mentón. Toda esta serie de intervenciones le ha costado, de momento, más de 40.000 euros.

En su cuenta de Instagram goza, hoy en día, de más de 950.000 seguidores… pero es que, lo sorprendente de esto, es que el perfil no llega ni a las 80 publicaciones.

«Siempre fui una persona feliz, pero no me sentía bien en mi piel. Muchas personas me juzgaron porque era ‘fea’ y me convertí en una persona triste», explicó Céline en una entrevista. «Quería volver a ser feliz, así que cambié mi aspecto y todo lo que no me gustaba de mí mismo».

Céline afirma que ahora se siente mucho mejor: «Vivimos en una época en que podemos cambiar algo si así lo queremos, así que aproveché esta oportunidad», confesaba. «Me molestaban todos los días, y siempre se trataba de algo nuevo, o me parecía un chico porque no tenía pechos o mi trasero estaba demasiado gordo (aunque ahora me gusta tenerlo así, la verdad)», se lamentaba Céline.





«Los niños me decían que mi cara se veía como algo horrible, mi estilo era feo, decían que, me pusiese como me pusiese, estaba fatal, no podía hacerlo bien según ellos. Todos los estilos que adoptaba, según ellos, eran malos».

Mentía para no ir a clase

«Decían que yo era fea, me empujaban y me ignoraban. No tuve oportunidad de demostrar que era una gran persona, solo vieron a la ‘fea Céline'», afirmó.

«Todo el mundo en la escuela sabía que no quería volver a las clases. Yo decía siempre que estaba enferma, o que me había resfriado para evitar ir a la escuela».

Céline explicó también que su mayor deseo, siempre había sido el aumentar el tamaño de sus senos: «Siempre quise los pechos grandes, mi tamaño natural de pechos era cero, así que finalmente quise ser bella y tener una vida normal, sin ser juzgada».

«Ahorré mucho dinero cuando era joven. Nunca salí de fiesta en clubs hasta los 18 años, trabajé duro y gasté todo mi dinero en mis cirugías. Ahora me siento muy bien conmigo misma y finalmente estoy feliz de nuevo de poder vivir la vida que siempre quise. Además, me hace sentir más fuerte de lo que era antes».

«Si alguien dice algo malo sobre mí, no me importa. Ya nadie puede lastimarme», asevera Céline.

Por último, os presentamos a una mujer llamada Tara Jayne McConachy que se ha gastado más de 200.000 dólares en cirugías:

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta historia de superación? 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).

Fuente: Viruji, Daily Star.

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