A lo largo de estos últimos años se ha hablado mucho del tema de que Brad Pitt «no puede reconocer caras». Es muy probable que le hayáis contado esto a alguien como curiosidad en plan «Oye, sabías que Brad Pitt…», pero lo cierto es que, la mayoría de nosotros, no sabemos muy bien por qué. Bueno, pues ahora, al final de este artículo, quizá lo tendremos algo más claro.

Lo que el actor padece se llama prosopagnosia y se trata de trastorno cognitivo bastante raro. A grandes rasgos, esta enfermedad nos impide reconocer caras de personas conocidas, por más que convivamos con ellas, sean nuestra pareja o nuestros hijos.

Un trastorno poco común

La persona que sufre de prosopagnosia puede identificar los rasgos de la cara, pero no puede asociar esta a una persona concreta y, por lo tanto, no puede identificar con quién está interactuando por este medio.

Hay que insistir en que no se trata de un tipo de ceguera o fallo en la memoria. La prosopagnosia se incluye dentro de las llamadas ‘agnosias visuales’ y, a pesar de que podemos ver el rostro de la otra persona, nuestro cerebro no puede procesar la información y asociar esos rasgos a nuestro recuerdo de una persona concreta. Es algo complejo, pero es importante insistir en que no se relaciona con problemas de vista o de retención de información.

Una adaptación compleja

Lo habitual en las personas que sufren de prosopagnosia es que desarrollen técnicas adaptativas para reconocer a las otras personas a través de su voz, la ropa que llevan habitualmente o incluso su forma de moverse. La adaptación puede ser tal que, incluso, muchas personas tarden años en darse cuenta de que sufren este trastorno.

En el caso de Brad Pitt, por ejemplo, él ha contado en muchas ocasiones que, antes de ser diagnosticado, se encontraba con que muchas personas de su entorno lo trataban de ‘borde’ ya que, al cruzarse con él, este no los reconocía o tardaba en hacerlo. Que incluso había ‘pasado’ de amigos íntimos al cruzárselos por la calle. “Hay muchas personas que me odian porque creen que les estoy faltando al respeto”, expresó el actor en una entrevista. Steve Wozniak, cofundador de Apple, también sufre esta enfermedad.

La prosopagnosia se divide esencialmente en dos tipos: la asociativa, en la que sí podemos distinguir algunas caras, solo que no podemos asociarla con personas concretas que conozcamos, y la aperceptiva, en la que la persona no puede diferenciar un rostro del otro.

Los síntomas a tener en cuenta

Ahora, vamos con los síntomas de la enfermedad, aunque recordad: no debéis autodiagnosticaros y, en caso de sospecha, lo mejor es acudir a un especialista.

Puede aparecer tras sufrir un traumatismo craneal, un derrame cerebral o una enfermedad neurodegenerativa. Por otro lado, puede ser un trastorno congénito.

Un caso muy grave de prosopagnosia puede llevar al paciente a no poder reconocer su propio rostro. Llegados a este punto, cabría determinar si hay más problemas neurológicos.

No tenemos la capacidad de sentir ‘familiaridad’ a la hora de ver rostros conocidos, generándonos estos una sensación de ‘indiferencia’ hasta que detectamos otros elementos que sí nos hacen sentir eso, como la voz o la ropa (un sombrero, un collar, etc).

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo esto? 

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Fuente: Uppers.

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