Si te digo que hay una rutina con la que puedes ponerte en forma en tan solo 7 minutos, lo más probable es que empieces a saltar de alegría: esa es la solución a todos tus problemas. Pensarás, muy probablemente, que con muy poco tiempo y muy poco esfuerzo conseguirás revertir años de sedentarismo; tu sueño de ser un deportista de élite está más cerca que nunca y pagando un precio mucho menor al que tenías pensado. Pero, antes de entrar en este bucle de pensamiento, te recomendamos que acabes de leer el artículo, porque, en esta vida, nada es tan sencillo.

Son siete minutos en los que debemos realizar doce rutinas muy concretas para las que solo necesitaremos el peso de nuestro cuerpo (y alguna que otra silla). La clave de esto es que es algo que podemos hacer en el minúsculo salón de nuestra casa, ya que no necesitamos ningún tipo de material específico caro.

Eso sí, se trata de una sesión de siete minutos con la que acabaremos completamente agotados. Recordad que el tiempo es relativo, y si estás reventándote a hacer deporte, siete minutos se te pueden pasar como siete horas. Y te invitamos a que lo compruebes tú mismo.

Una rutina muy corta… y exigente

Como siempre cuando se habla de deporte, tu forma física será determinante a la hora de poder acabar o no la rutina, pero, por muy en forma que estés, es muy probable que hacia el minuto 4-5 ya estés a punto de echar los pulmones por la boca. Y es que este ejercicio lleva nuestra capacidad pulmonar y cardiovascular a su máximo.

Esta rutina se popularizó mucho en 2013, cuando se presentó en un artículo en el American College of Sports Medicine’s Health & Fitness Journal. En aquella entrada se hablaba del entrenamiento de alta intensidad por intervalos o H.I.T.T, y sus creadores proponían una rutina de 12 pasos que llevarían a nuestro cuerpo a una aceleración metabólica tremenda que nos permitiría quemar calorías no solo en ese momento, sino también las horas posteriores al entrenamiento.

Los siete minutos de ejercicio se reparten de la siguiente forma: 30 segundos cada uno de los 12 ejercicios, entre los cuales se deberá dejar 10 segundos de descanso. La cantidad de repeticiones deberá ser la máxima posible, y es ahí donde entra la autoexigencia de cada persona para no ‘relajarse’. La gracia es que, durante esos 30 segundos de cada ejercicio, estemos al máximo nivel.

Aquí os dejamos la tabla con los ejercicios:

1. Saltos abriendo piernas y brazos.

2. Sentadillas apoyado a la pared.





3. Flexiones de brazos en suelo.

4. Abdominales tipo crunch

5. Subir y bajar a una silla en dos tiempos.

6. Sentadillas

7. Tríceps apoyando los brazos en el asiento de una silla.

8. Plancha frontal.

9. Skipping (elevación alterna de rodillas sin desplazamiento).

10. Lunges (zancadas, sin desplazamiento).

11. Flexiones con rotación de torso y brazo en alto.

12. Plancha lateral.

Por supuesto, esto es un tipo de ejercicio que solo deben realizar personas cardiovascularmente sanas. Personas que sufran de hipertensión o algún tipo de patología cardiaca deberán abstenerse. Como siempre, lo mejor es consultar con un experto o con nuestro médico de cabecera y parar si se siente malestar en cualquier momento del ejercicio.

A vosotros, ¿qué os ha parecido este método? 

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Fuente: El País.

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