La lucha feminista está cobrando cada vez más peso en nuestra sociedad, pero lo cierto es que noticias como las de hoy no hacen más que confirmarnos que todavía queda mucho, pero que muchísimo trabajo por delante. Y es que los derechos de hombres y mujeres no van a estar jamás al mismo nivel si se siguen repitiendo casos de acoso tan lamentables como el vivido por nuestra protagonista.

Priscila Lima es una joven trabajadora brasileña de 32 años que, hace unos días, presentó una denuncia contra el director de salud del Hospital Pedro de Toledo, Ranulfo Pereira, en Sao Paulo, Brasil. ¿El motivo? Pues que este la agredió sexualmente dentro del propio centro de salud.

El suplicio de la joven comenzó ya en el proceso de selección al final del cual acabó trabajando en el hospital. Ella solicitó trabajar en ese centro ya que ahí también había trabajado su marido, fallecido recientemente“Se me vino abajo la vida”, relató Lima al medio local G1.

Ella también contó que Pereira la llamó a la sala de urgencias y, al entrar, cerró las puertas, se desnudó y la amenazó: “Estas son las reglas de la casa, te doy la bienvenida”, le soltó el médico según el relato de Lima.

“Yo, sin entender nada, cedí y tuve relaciones sexuales con él, porque necesitaba el trabajo. Estaba en una situación difícil y tengo una hija que criar, pensé que necesitaba para mantener a mi familia. Y entonces, él dijo que cuando quisiera, asentiría, y yo sabría y tendría que esperarlo en ese cuarto, porque así funcionaba allá”, detalló ella en lo que parece más bien un relato de terror.

“Un día regresó de un viaje y asintió (señal para ir a la sala) y le negué con la cabeza, luego se fue y volvió para despedirme frente a todos los empleados, sin ninguna justificación». Lima contó también que, en ese momento se sintió hasta aliviada: estaba harta de lo que estaba viviendo y quería irse cuanto antes.

El problema fue que, además, el agresor empezó a dañar la imagen de ella ante el resto de sus antiguos compañeros. Aseguró que Lima había mentido en su curriculum y que vestida de forma ‘inadecuada’.

Pero es que si nos remontamos al primer contacto que tuvieron por WhatsApp, vemos que la cosa ya era verdaderamente terrible. Por lo visto, en aquella primera conversación con él, cuando ella apenas había solicitado el puesto, él le pidió una foto de su escote como condición indispensable para contratarla.





“Me di cuenta de que era un juego sexual, y yo realmente, al principio, me dejé llevar porque estaba desesperada, necesitaba un trabajo”, reconoció la víctima, explicando también que Pereira le hablaba incluso durante la madrugada.

Una vez llegados a este punto, Lima decidió llevar su historia a la policía, quienes han abierto ya una investigación para esclarecer si ha habido delitos de violación sexual y acoso laboral, entre otras muchas cosas.

A vosotros, ¿qué os ha parecido toda esta historia? 

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Fuente: Upsocl.

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