Lo primero que vamos a analizar son las etapas que conforman a una explosión nuclear ya que, en función de eso, podremos saber también qué hacer en cada momento… si es que se puede hacer algo (pero va, seamos optimistas).

Lo primero que veremos será un destallo brillante… y si lo vemos, y no estamos lo suficientemente lejos, puede que nos quedemos ciegos de forma permanente (si es que conseguimos sobrevivir a la explosión).

Lo siguiente a lo que habría que enfrentarse es a la onda de choque producida por el impacto y la explosión del proyectil. Esto es lo que provocará la mayor cantidad de daños a las estructuras de nuestro alrededor y, por supuesto, potencialmente puede matarnos.

Y ahora es cuando llega el tema de la radiación. Esta puede dañar de forma irreversible las células de nuestro cuerpo, y todo dependerá de la cantidad de tiempo que estemos expuestos a ella.

También deberemos lidiar también con el fuego y el calor residual de la explosión. Los daños en las estructuras y las quemaduras que podemos sufrir son indescriptibles.

Otra cosa que no se suele tener en cuenta cuando se habla de este tipo de catástrofes es el tema del pulso electromagnético que se produce a causa de la radiación. Este efecto, básicamente, puede acabar con toda la electrónica a varios kilómetros a la redonda, imposibilitando cualquier tipo de comunicación remota.

Finalmente, deberemos tener en cuenta el tema de la lluvia radioactiva. Esta no hace referencia a que se ponga a llover ácido, sino que todas las partículas y escombros que queden en suspensión tras la explosión estarán cargados de radiactividad y, cuando la cosa ‘se calme’, estos se precipitarán hacia el suelo.

¿Cómo nos protegemos de esto?

Esta, evidentemente, es la pregunta complicada. Si la bomba te pilla a menos de 10-12 kilómetros, lo más probable es que mueras al instante. En caso de que no y sobrevivas, aquí van unos consejos.





La FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias) establece unos pasos recomendados a seguir:

Pongámonos a salvo

Esto es lo primero que debemos hacer si sabemos que se avecina un ataque nuclear. Lo mejor será meterse dentro de algún edificio de ladrillo u hormigón, ya que son los materiales de construcción que mejor protegen de la radiación. En este sentido, es fundamental estar alejados de las ventanas, puertas y cualquier conducto de ventilación: cuanto más aislados, mejor.

Teniendo en cuenta todo esto, no hay mejor escondite que un buen garaje y, sobre todo, un parking, ya que cumple todas estas condiciones y, además, está resguardado bajo tierra, cosa que podría reducir un poco la probabilidad de derrumbe por el impacto.

Si una persona entra a un edificio/refugio después de la explosión, deberá quitarse toda la ropa y lavarse con agua y jabón para eliminar todas las partículas radioactivas posibles.

NO SALGAS

Y es que la FEMA recomienda que las personas, como mínimo, se queden 24 horas en el refugio tras la explosión. No deberemos salir a la calle a nada: ni a buscar provisiones ni a familiares ni nada por el estilo; todo estará contaminado por la radiación y es posible que haya derrumbe de estructuras.

Mantener un canal de información

Lo más probable es que, tras la explosión, los servicios de telefonía e Internet caigan de forma indefinida. Precisamente por eso, lo mejor es tener a mano una radio portátil que funcione a pilas, cosa que nos mantendrá informados gracias a que es menos probable que todas las antenas de radio caigan a la vez.

Un kit de supervivencia

Dejando de lado cosas fantasiosas como herramientas complejas de supervivencia (no nos engañemos, la mayoría de nosotros no sabe ni usar un abridor de vino), sí hay cosas que podrían sernos muy útiles, como agua mineral embotellada (unos dos-tres litros por persona al día), comida enlatada y ya preparada para comer y, finalmente, una linterna a pilas.

Aquí os dejamos el discurso de Putin en el que alerta de sus intenciones de «poner en alerta» su armamento nuclear (vía The Guardia):

A vosotros, ¿qué os han parecido estos consejos? 



Si os ha gustado este artículo recordad que más abajo podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: La Sexta.

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