La venta de cartas coleccionables es una de las últimas burbujas que han surgido entre los coleccionistas (y la gente que tiene dinero para gastar en estas cosas, básicamente). A lo largo de estos meses nos hemos hartado de ver cómo se pagaban cientos de miles de euros por una sola carta Pokémon. Uno de los casos más famosos fue el del youtuber Logan Paul, quien pagó 3,5 millones de euros por una caja de cartas Pokémon originales (o no sé qué historia) y aquello resultó ser toda una estafa. Y es que hecha la ley, hecha la trampa.

Pero hoy os traemos el caso de una de las cartas de estos monstruitos más caras vendidas en toda la historia del coleccionismo. Se trata de una tarjeta holográfica muy rara y exclusiva por la que han llegado a pagar 900.000 dólares (unos 820.000 euros). Esto supera con creces los 375.000 dólares que se habían pagado por otra tarjeta muy parecida a esa.

La carta en cuestión es una versión de Pikachu Illustrator, que vio la luz por primera vez en 1998, y que no se vendió al gran público, sino que se ofreció como premio a los ganadores de un concurso de arte realizado por la revista japonesa especializada CoroCoro.

Esta carta, además, está únicamente en japonés, ya que no se tradujo a ningún otro idioma… y, de hecho, solo hay 39 unidades originales en el mundo, por lo que no podría ser más exclusiva.

Esta carta en cuestión está ilustrada por Atsuko Nishida, la creadora de Pikachu, y en ella podemos ver a la pequeña rata amarilla sosteniendo un pincel y pintando un dibujo de Charmander. Una composición bastante específica y muy diferente al resto de cartas Pokémon, por lo que no hay pérdida.

La carta tiene como base un fondo holográfico y como título tenemos la palabra «Illustrator». En la descripción encontramos una felicitación al ganador del concurso ya que, recordemos, esta no es una carta al uso para jugar.

La carta fue vendida en la famosa casa de subastas estadounidense Goldin, en un evento que comenzó con 30 pujadores, partiendo de un precio de 75.000 dólares… pero es que el resultado final superó cualquier expectativa y, ahora, la carta tiene un valor de casi un millón de dólares. El comprador, como os podréis imaginar, es anónimo.

La firma de calificación y autentificación de tarjetas PSA ha calificado esta carta como una «Mint 7», lo que implica que simplemente tiene un poco de desgaste superficial. También han asegurado que solo hay 39 copias de esta carta originales en todo el mundo, cosa que la convierte en la más exclusiva de todas las cartas basadas en esta franquicia.

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo esto? ¿Tenéis alguna carta parecida? 

Si os ha gustado este artículo recordad que más abajo podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: La Vanguardia.

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