Rusia desató el terror sobre Ucrania hace ya un par de semanas y, desde entonces, lo único que han conseguido es aumentar cada día la cifra de fallecidos en un conflicto no tiene ninguna razón de ser. Este despropósito obtuvo como respuesta por parte de Occidente una lluvia de sanciones económicas que no tiene precedente en la historia de la humanidad (además del apoyo a la resistencia ucraniana con el aprovisionamiento de armamento).

Y es que los países de la OTAN no pueden intervenir directamente en esta guerra si no queremos pasar una temporada en un invierno nuclear (los poco que sobrevivamos a la lluvia de bombas atómicas, claro).

La cuestión es que las sanciones económicas que han caído sobre Rusia son verdaderamente duras: congelación de los fondos del estado en el exterior, la retirada del sistema SWIFT, la perdida de contratos mil millonarios con empresas extranjeras o la huida de miles de empresas occidentales del país.

La Bolsa Rusa lleva ya más de una semana cerrada y el rublo se ha convertido ya prácticamente en papel mojado. La economía de este país está al borde del colapso… y lo cierto es que los expertos en el tema no son muy optimistas con cómo se desarrollará la cosa en las próximas semanas.

Si miramos los datos de JP Morgan recogidos por El Economista, todo apunta a que el PIB de Rusia caerá un 7% este 2022… pero es que si nos vamos a Bloomberg Economics, el pronóstico es todavía peor, con una caída estimada del 9%.

Pero el dato que más nos ha llamado la atención ha sido el de la agencia de calificación de riesgos Fitch, que desde hace unos días degradó de ‘B’ a ‘C’ el rating de la deuda rusa, lo que la coloca de forma inmediata en la categoría de bono basura… y la cosa no acaba ahí: pronostican también que Rusia está en un default «inminente». Y es que aseguran que el impacto de las restricciones económicas, de las sanciones y la marcha de empresas ha sido demoledor.

¿Qué es el ‘default’?

Este término económico, básicamente, hace referencia a cuando un país no puede afrontar sus compromisos de deuda con sus acreedores cumpliendo los términos que previamente acordados… y esto es muy grave.





Según la agencia Fitch, Rusia se encontraría a un paso de esta situación, considerando como ‘inminente’ que el país empiece a no poder responder y, por lo tanto, entre en lo que técnicamente se considera ‘quiebra’.

A su vez, el Banco Central de Rusia ya ha puesto en marcha un ‘corralito’. Este término que probablemente habréis escuchado muchas veces (sobre todo por el famoso ‘corralito argentino’), y hace referencia a cuando un banco restringe a sus clientes la posibilidad de retirar efectivo de la entidad bancaria. En el caso de Rusia esto, de momento, se centra en los movimientos que impliquen ahorros en moneda extrajera: si tenías una cuenta en dólares o euros, buena suerte.

El objetivo de todo esto es que el Banco Central Ruso está intentando que la gente no acuda a retirar en masa su dinero, cosa que podría propiciar no solo una quiebra del país, sino también el hundimiento del sistema financiero.

Y es que la situación de incertidumbre económica que vive Rusia no tiene precedentes en la historia de la humanidad, y todo esto mientras la invasión a Ucrania continúa y el Kremlin no da señales de querer negociar de verdad para detener todo esto. Y eso que aquí no estamos hablando de un posible veto de la UE a la compra de combustibles fósiles a Rusia, lo cual acabaría de darle la ‘estocada’ al país dirigido por Vladimir Putin.

Por último, os dejamos con uno de los discursos de Putin en el que habla de sus intenciones de utilizar su armamento nuclear:

Fuente: Cinco Días,

A vosotros, ¿Qué os ha parecido todo esto? 

Si os ha gustado este artículo recordad que más abajo podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: Cinco Días, El Economista.

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