La historia de la humanidad está plagada de personas que, por lo que sea, en algún momento de su vida, se toparon de cara con algún tipo de presencia ‘divina’: la Virgen María, algún ángel o con el mismísimo Jesucristo. Las formas en las que estas presencias se manifiestan pueden ir desde una mancha de humedad en la pared hasta un ser corpóreo perfectamente definido ante nuestros ojos; para gustos, milagros. Y todo esto está muy bien… pero nada se acerca ni remotamente a lo que supone toparse por la calle con la diosa Ana Milán. Eso sí es hablar de una experiencia religiosa.

Ana Milán es una de las personalidades públicas más queridas de nuestro país. Ella tiene mucha presencia en redes sociales, donde lo que dice va a misa. Es un ejemplo perfecto de lo bien que se puede llegar a conjugar el sentido del humor con el sentido común… y solo eso ya es casi un milagro en el mundo en el que vivimos.

Muy cercana con sus seguidores

Ella, además, suele ser una persona muy próxima con sus seguidores: si la mencionan o la aluden de alguna forma, es bastante habitual ver cómo entra al trapo casi sin pensarlo, normalmente con algunas salidas que ya son historia de la red social del pajarito azul.

Pero es que su amabilidad con sus fans no es algo que se limite solo a las interacciones digitales sino que, como veréis a continuación (y como ya hemos podido ver muchas otras veces), ella no tienen ningún problema en sacarse las fotos que hagan falta si se lo piden. Y exactamente eso fue lo que le pasó a la tuitera María (@itismaria) cuando se topó con la actriz por la calle.

Una conversación épica

Según cuenta la propia María en su publicación, ella se le acercó y le pidió si podía sacarse una foto con ella, cosa a la que accedió sin dudarlo. Fue en ese momento que la seguidora le pidió a su padre, que se encontraba en ese momento con ella, si podía sacarle la foto… y fue ahí cuando comenzó la segunda ronda de fantasía. Y es que el progenitor de la joven no sabía con quién se iba a retratar su hija.

Cuando el hombre le preguntó quién era, entre risas, Milán le soltó la frase que se ha llevado todos los aplausos: “una antigua profesora suya”. Como ya os podréis imaginar, esta publicación fue todo un éxito en Twitter, donde ya acumula más de 80.000 ‘me gusta y casi 5.000 ‘retweets’.

Poco después, Ana Milán añadió un comentario a la publicación, especificando cuál había sido la respuesta del padre: ”″¡Ahhh sí!”, exclamó el señor, como si recordase que esa mujer, efectivamente, había sido profesora de su hija.

 

 

A vosotros, ¿qué os ha parecido toda esta historia? 

Si os ha gustado este artículo recordad que más abajo podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: El Huffpost.