Hace dos días nos despertábamos todos con que la paz del mundo pendía de un hilo. Putin, contra todo pronóstico, había decidido invadir Ucrania y declararle la guerra a la paz. Lo que, según el mandatario ruso era ‘solo’ una “operación militar especial”, acabó por saldarse con la vida de cientos de personas. Y solo llevaba una jornada de lo que parece el inicio de un largo conflicto bélico al este de Europa.

Con los primeros bombardeos llegaron las primeras reacciones: los mandatarios de todo el mundo, en especial los europeos y el líder de la Casa Blanca, se reunían para actuar de forma conjunta, los medios de comunicación se llenaron de especialistas bélicos y geopolíticos y las bolsas de todo el mundo se desplomaron. Y es que la guerra, la incertidumbre, es algo que afecta a todas las capas que conforman nuestra sociedad.

Esta mañana, Kiev, la capital de Ucrania, amanecía entre tiroteos y explosiones. El Gobierno ucraniano ha confirmado que uno de los grandes edificios de la ciudad ha sido el objetivo de un misil ruso. Las autoridades han informado que la barrera de los 200 muertos está a punto de pasarse, se han contabilizado 198 fallecidos y 1.115 personas heridas. Por su parte, el Ejército ucraniano está intentando frenar el avance de las tropas rusas.

Desde el comienzo de la guerra, más de 100.000 civiles han abandonado Ucrania y se estima que hasta 1,7 millones de personas abandonen en país en los próximos días. Polonia se ha convertido en el principal destino de muchas personas que tienen como prioridad salvar sus vidas. Zelenski, el presidente de Ucrania ha declarado en las últimas horas: «Daremos armas a quienes quieran venir a a ayudarnos».

Pero lo que hoy nos preguntamos es: ¿Cómo afecta todo esto a España? En un breve acto de mirarnos al ombligo, ¿Qué efectos caben esperar esperar que tenga este conflicto en nuestra economía? Pues ahora vamos a especular un poco al respecto (porque, al menos de momento, es lo único que se puede hacer).

La inflación, por las nubes

En España llevamos un tiempo largo en el que la inflación no para de aumentar, llegando al 6,5% este mismo año, y eso es algo que, previsiblemente, se va a agravar con el incremento que va a sufrir el precio del gas.

Esto, que es preocupante, no deja de ser uno de nuestros «menores problemas» (y atentos a las comillas), ya que de nuestra importación de gas natural, «solo» el 10,7% procede de Rusia, frente al 35% que llega de Argelia. El resto de Europa, en cambio, sí que tiene una mayor dependencia del gas ruso.





Eso no quita que la escalada de violencia que se está viviendo en Ucrania no haya supuesto una gran tensión en el mercado energético, cosa que se verá reflejada no solo en el gas, sino también en todos los combustibles fósiles que provengan de esa parte del mundo hacia el resto de Europa. En lo referido al petróleo, el 5% del que España importa proviene de Rusia.

Las exportaciones y las importaciones

Aquí también veremos cómo nuestra economía se resiente de una forma notable. Y es que, si nos vamos al año pasado (por tomar la cifra más reciente), las importaciones entre Rusia y España fueron de unos 5.245 millones de euros. En lo que a las exportaciones se refiere, la cifra fue de 2.056 millones.

Dentro de las exportaciones, destaca la del aceite de oliva, siendo Rusia uno de nuestros principales compradores. Ellos se llevan el 3% del ‘oro líquido’ que producimos (unas 24.600 toneladas). En lo que al vino se refiere, en 2020 Rusia importó de España vino embotellado por valor de 109,8 millones de euros.

El turismo

Aquí es cuando más empezamos a especular, ya que hablar de turismo en tiempos de guerra es muy complicado. Si nos vamos a cifras de 2019, el año antes de la pandemia, vemos que España recibió 1,31 millones de turistas rusos, un récord hasta la fecha.

Tendremos que esperar para ver cómo afecta el bloqueo europeo a aerolíneas rusas, el desplome de la bolsa rusa y la posible incertidumbre de la gente de ese territorio, a la hora de decidir si viajar o no a España a lo largo de estos próximos meses.

Y eso que el turismo ruso ‘solo’ es el 1,3% del turismo total de nuestro país, por detrás del turismo francés, alemán o británico. Pero lo que debemos tener en cuenta aquí es que el turista ruso es el que más gasta: una media de 175 euros al día con cifras de 2019. Esta cifra, en el caso de los británicos, es de 136 euros, siendo 138 euros la de los alemanes.

Desde la Asociación Empresarial Hotelera y Turística de la Comunidad Valenciana destacan a los turistas rusos como los segundos clientes más relevantes e importantes en lo que a turismo de compras en España se refiere, solo quedando por detrás de los chinos.

A vosotros, ¿Qué os parece toda esta situación?

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Fuente: El PaísLa Información, El Periódico, Público.

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