Linda Evangelista fue una de las modelos más emblemáticas de la década de los 80 y los 90. Su paso por el mundo de la moda dejó marca, entrando en el club de esas ‘modelos icónicas’ del que forman parte otras compañeras de profesión como Naomi Campbell, Cindy Crawford, Carla Bruni, Helena Christensen o Claudia Schiffer, por mencionar tan solo algunas de ellas.

A pesar de que por aquel entonces ella lo estaba ‘petando’, lo cierto es que ya llevaba unos años desaparecida… y nadie conocía el motivo. ¿Por qué estaba tan alejada de los focos? ¿Había decidido retirarse por completo de la vida pública?

Esto, a finales de 2021, quedó aclarado… y no precisamente con una buena notica: la propia Evangelista reaparecía para contar que había sido víctima de un tratamiento estético que la había dejado “brutalmente desfigurada”. A raíz de este problema, la modelo había preferido mantenerse aislada y apartada de su profesión.

Por lo visto, Evangelista se sometió a un tratamiento de lipoescultura, el cual es conocido como CoolSculpting por su nombre comercial, y que se basa en la criolipólisis, o lo que es lo mismo: la reducción de la grasa corporal a través de la aplicación de frío (no puedo ser más técnico porque, sinceramente, no tengo ni idea de este tema).

El resultado no fue el deseado y eso llevó a que la celebridad tuviese el efecto completamente contrario al que deseaba. No solo no perdió la grasa, sino que esta aumentó, ‘desfigurando’ varias partes de su cuerpo.

“Aumentó, que no disminuyó, mis células de grasa y me deformó de forma permanente, incluso después de pasar por dos cirugías correctoras muy dolorosas sin éxito. Me han dejado, como ‘irreconocible’. Además, he desarrollado hiperplasia adiposa paradójica o PAH, un riesgo del que no me advirtieron antes de someterme al tratamiento“, lamentó la modelo que, además de haber visto secuelas en su físico, también ha tenido que sufrir daños en su salud mental.





“Me ha hecho caer en un ciclo de profunda depresión, una profunda tristeza y en las más bajas profundidades del autodesprecio. En el proceso, me he convertido en una ermitaña”, reconocía Linda, quien está viviendo un calvario que parece no tener final.

Ahora, unos meses después de haber contado los problemas que ha tenido que atravesar, ha decidido aparecer en la portada de la revista People, donde ha ofrecido más detalles de lo que le ha ocurrido, explicando también que esta es la prueba de que se intención es salir adelante (cosa que, evidentemente, nos alegra).

“¿Por qué sentimos la necesidad de hacerle eso a nuestros cuerpos?. Siempre supe que envejecería, pero jamás pensé que acabaría viéndome así. Ahora no me miro al espejo porque no me reconozco físicamente, pero tampoco me reconozco como persona”, señalaba en su entrevista.

“Amaba subirme a una pasarela. Ahora me da miedo cruzarme con algún conocido. Pero no puedo vivir así nunca más, escondiéndome y con vergüenza. No podía seguir viviendo en este dolor durante más tiempo. Estoy decidida a hablar”, concluía Evangelista, no sin antes señalar que ha iniciado una demanda contra Zeltiq, la empresa que CoolSculpting, a la que le exige una indemnización de 50 millones de dólares por los daños.

A vosotros, ¿Qué os ha parecido toda esta historia? 

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Fuente: AS.

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