La Policía de West Yorkshire está a tope de trabajo. Este pasado jueves, el cuerpo policial británico lanzó un aviso en sus redes sociales en el que pedía colaboración ciudadana para dar con un ladrón de casas que se encontraba en busca y captura. Jonathan Cahill es un ladrón de casas que tenía pendiente su ingreso en prisión y, por lo que sea, en lugar de presentarse en la comisaría de la policía, hizo sus maletas y se esfumó.

Hasta aquí todo bien, ya que esto de pedir colaboración ciudadana es algo que suele funcionarle a los cuerpos policiales. Pero lo que nadie podía prever era que Cahill, pocas horas después de que la policía pusiese en anuncio en redes sociales, se convirtiese en toda una celebridad, viralizándose no por sus delitos, sino por su belleza.

Y es que, según ha comunicado el cuerpo policial de West Yorkshire, en pocas horas ya había recibido miles de mensajes de personas que se ofrecían a encontrar al fugitivo antes que ellos. No es un sketch de los Monty Phyton, es la vida real superando de nuevo a la ficción.

Según recogió el medio local Hull Live, la mayoría de mensajes estaban llenos de humor y no se tomaban en serio la petición del cuerpo de seguridad. «¿Cuál es su crimen, romper corazones o casas?», podía leerse en algunos de los mensajes que recibieron a lo largo de esa tarde.

«Si lo encuentro, ¿me lo puedo quedar?», expresaba otro de los comentarios. En la misma línea, tenemos el de «Cristo todopoderoso. Puede esconderse debajo de mi cama» o el de «¡Si lo encuentro, él mismo rogará a la policía que se lo lleve!».

Otra es más vehemente: «Cristo todopoderoso. Puede esconderse debajo de mi cama». «¡Si lo encuentro, él mismo rogará a la policía que se lo lleve!», dice otra. «Si lo encuentro, ¿me lo puedo quedar?», pregunta otra.

Su ‘profesión’ no parece desanimar a las nuevas fans de Cahill: «Podría dejar la puerta de casa y del dormitorio abiertas», dice una. «La llave está debajo de la maceta, Jonathan», dice otra.





Inevitablemente, la historia de Cahill ha recordado a muchas personas la de Jeremy Meeks, un fugitivo estadounidense que, en 2014, se popularizó tanto en redes que consiguió el título de «el delincuente más sexy del mundo». Tras cumplir condena en prisión, firmó un contrato como modelo y ahora vive una vida muy alejada de la delincuencia. De momento, su homólogo británico se encuentra en la primera fase de todo este proceso (y nadie le garantiza pasar a la segunda).

Cahill salió de prisión el septiembre pasado tras haber cumplido una parte de su condena, la cual le había sido impuesta por robar en una casa. Ahora, la policía ha considerado que el condenado no ha cumplido los términos de su condicional y piden su regreso a prisión. A ver cómo acaba todo esto.

A vosotros, ¿qué os ha parecido toda esta historia? 

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Fuente: 20 minutos.

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