Si estar enfermo nunca es una buena notica, que tu enfermedad, además, sea rara y que la compartan apenas un puñado de personas en todo el mundo, empeora mucho más la cosa. No es que haya enfermos de primera, segunda o tercera categoría (espero estarme explicando bien), es que, cuando sufres de una enfermedad rara, por lo general, hay muy poca información al respecto y, por lo general, también hay menos investigaciones detrás para prevenirla, tratarla o curarla.

Exactamente esto es lo que sufre Raizel Calago en sus propias carnes. Ella es una adolescente de 16 años que lleva dos sufriendo una auténtica pesadilla: su cuerpo ha empezado a ‘envejecer’ de forma prematura y, en la actualidad, presenta el aspecto que podría atribuírsele a una mujer de 50 años.

Esta enfermedad, tremendamente rara, hace que nuestro envejecimiento celular se acelere hasta el punto de que, como podréis ver en su caso, el cuerpo se envejece décadas en apenas unos pocos años.

Raizel, hace apenas unos años, antes de empezar a sufrir esta enfermedad, concursaba en certámenes de belleza y llevaba una vida de ensueño. Todo empezó a torcerse cuando, un buen día, empezó a notar algunas arrugas que iban apareciendo por su cuerpo y que encajaban más con las que tendría una persona de una edad mucho más avanzada que la suya. Fue hay cuando se dio cuenta de que algo estaba yendo mal.

Progresivamente, las arrugas se fueron extendiendo por toda su anatomía: cara, brazos, piernas, vientre… su cuerpo estaba envejeciendo a una velocidad espectacular y ella no sabía si quiera qué era lo que le estaba ocurriendo.

Fue entonces cuando empezó su calvario por los médicos, buscando un diagnóstico que diese con lo que le estaba pasando. No fue hasta acudir a un endocrino clínico de prestigio que pudo tener una respuesta: tenía progeria, una rara enfermedad que, actualmente, solo tienen 200 casos documentados en todo el mundo. Se manifiesta, como habréis podido ver, arrugando y ‘envejeciendo’ de forma prematura el cuerpo de la persona que la sufre.

Y el mayor problema no es solo que afecta al físico de Raizel, sino que también afecta de forma notoria a sus órganos internos: «Uno de los problemas que esperamos es el ataque al corazón, la insuficiencia cardíaca o el aumento del riesgo de accidente cerebrovascular», señala su doctor, asegurando el abanico de posibles daños colaterales es muy alto. «La osteoporosis es muy común», asegura.





Lamentablemente y a día de hoy, no existe una cura para esta enfermedad. Lo único que se puede hacer es ir tratando los problemas cardiovasculares o esqueléticos que vayan surgiendo, pero no hay forma de atacar a la enfermedad en su raíz, por lo que seguirá avanzando imparable. La familia ha abierto una cuenta para que la gente pueda hacer donaciones para costear los tratamientos.

A vosotros, ¿qué os ha parecido toda esta historia? 

Si os ha gustado este artículo recordad que más abajo podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: La Vanguardia.

SIGUE NUESTRO CANAL DE YOUTUBE: YO CONTROLO