Reece Thompson es un director de marketing digital norteamericano cuyo rostro nos ha acompañado durante más de dos décadas… sin que nosotros lo supiésemos. Y es que Reece, cuando apenas tenía cinco años, paso a formar parte del reparto de una de las películas más míticas de la historia del cine: Titanic.

El suyo era un papel bastante secundario y apenas si figuraba en los créditos como ‘niño irlandés’, pero lo cierto es que, a pesar de todo eso, 25 años después del estreno de la película, continúa cobrando por ese pequeño papel.

En un reciente entrevista para el medio Belfast Live, el exactor ha revelado que, a pesar de todo el tiempo que ha pasado, él sigue recibiendo ingresos de forma regular por su participación en la misma. Y eso que solo tenía 5 años cuando fue elegido por el directo Jamer Cameron para ese pequeño (pero carismático) papel.

Un final trágico incrustado en nuestra memoria

Por si no situáis exactamente de quien os hablo, es ese niño que aparecía en alguna ocasión entre los pasajeros que iban en tercera clase y que, al hundirse el barco, muere en la cama junto a su madre y su hermana. No hay duda que esta fue una de las escenas más duras de toda la película y es por eso que, a pesar de todos los años que han pasado, su rostro sigue siendo muy recordado (aunque, con el paso de los años, como resulta evidente, está muy cambiado).

Reece, que ahora tiene 30 años, se gana la vida como director de marketing digital de una instalación de esquí y snowboard en Utah (Estados Unidos), llamada Brian Head Resort. A su sueldo por este trabajo, como ya os contamos, tiene que sumarle unos cuantos pequeños ingresos que le van llegando de vez en cuando (un sueldo extra, como lo ve él).

En su entrevista, reconoce que no se acuerda de prácticamente nada de cómo fue el rodaje de la película ya que era muy pequeño. A pesar de eso, le ha sido imposible olvidarse de su participación en la misma gracias al cheque que recibe cada año por sus derechos de imagen al haber aparecido en la producción.

Por lo visto, su carrera en el mundo del audiovisual comenzó como modelo infantil, cunado ganó un concurso y consiguió representación en una agencia de talentos. Fue en aquel entonces cuando a su madre le ofrecieron dos posibilidades: o que Reece participase en un anuncio de una gasolinera, o que se presentase al casting para interpretar un papel en Titanic. Está claro cuál de las dos opciones escogió.

Un sueldo extra

«Mi madre me dijo: ‘hagámoslo, va. Será genial. Incluso si la película no funciona, la veremos'», explicó en una entrevista para Business Insider hace unos meses. Pero es que claro, aquella resultó ser una de las películas más taquilleras de la historia y todo un símbolo del séptimo arte.





Hoy en día Reece apenas se acuerda de nada de todo lo que fue aquel proceso de rodaje. De hecho, si lo tiene presente es por el ingreso de dinero periódico que sigue recibiendo por la película y que va de los 100 a los 250 euros al año.

«Es extraño porque ya no lo tengo presente en mi mente… No es como si pensase ‘Oh, ¿cuándo recibiré el próximo cheque de Titanic?'». Para él, cuando lo recibe, es más como «Oh, genial, 100 dólares más este mes». Y es que, a pesar de que no se acuerda de casi nada de su participación en la cinta, no tiene ningún problema con seguir cobrando (cosa que entendemos perfectamente): «Espero que la continúen reponiendo muchas veces más, porque eso significa más dinero para mí».

A vosotros, ¿qué os ha parecido toda esta historia? 

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Fuente: El Nacional.

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