Las bodas son uno de los eventos que más nervioso ponen a todo el mundo. Tener todos los preparativos a tiempo, los reencuentros familiares tensos, largas esperas al novio o a la novia hacen que los corazones de todos los asistentes y los protagonistas se pongan a mil. Todos hemos fantaseado con asistir a una boda en la que alguno de los novios diga que no y que abandone corriendo el recinto, pero a la hora de la verdad no se lo deseamos a nadie.

Eder Meneghine es un arquitecto que tiene 60 años y que tenía todo listo para pasar por contraer matrimonio con su novio Dyl Reis, un joven que tan solo tiene 23 años. La mayoría de sus familiares y amigos apoyaban la relación y la pareja se había gastado la friolera cantidad de 43.000 dólares en la boda. Los 120 invitados que asistirían al enlace ya tenían todo listo para el evento. Las mejores galas destacarían en ese inolvidable día para los novios.

Eder llamó a su exnovio 24h antes de la boda

Tan solo un día antes de la boda, Eder Meneghine decidió poner fin a su relación con Dyl Reis. Pero, ¿qué harían con la boda que estaba a la vuelta de la esquina? Pues el mayor de los dos, que entendemos que fue el que pagó la mayoría de los gastos de la boda, decidió continuar para adelante con el plan. Solo faltaba cambiar al novio para que siguiese siendo una noche… ¿inolvidable? Y tanto que lo sería.

Eder contactó con su expareja, que se llama Hugo Oliveira y trabaja como chef, para ver si él quería comprometerse en la boda que había ideado para él y para su ya exnovio. A pesar de los pequeños cambios de última hora, a los invitados no se les había comunicado la noticia. El novio prefirió no decir nada porque muchos de ellos habían viajado miles de kilómetros para ser testigos del enlace en ese hermoso día.

Cuando comenzó la boda, sus familiares se echaron las manos a la cabeza tras comprobar que Hugo no era el chico con el que Eder iba a contraer matrimonio. Además, cuando terminó la ceremonia y su correspondiente fiesta, la pareja se fue cada uno para su casa y su relación no duró más que en ese día. Tanto Hugo como Eder, no tenían intención de continuar siendo pareja más allá de la performance.

«El acercamiento terminó sucediendo», ha contado Eder

«Fue una decisión repentina, porque necesitaba continuar la fiesta por respeto a las personas que venían de otros países (…) Pero cuando terminó la ceremonia, Hugo fue a su casa y yo fui a la mía. No teníamos interés en oficializar la boda», fueron las palabras de Eder posteriormente. Lo más fuerte vino al día siguiente. Eder y Dyl se reencontraron cuando el segundo tuvo que ir a recoger sus pertenencias a la casa de su novio.

«Empezamos a hablar entre nosotros para resolver la situación y el acercamiento terminó sucediendo. Lo llamé a cenar y acordamos volver», adelantó Eder sobre lo ocurrido. No queremos ni imaginarnos cómo debió ser esa boda y mucho menos la cara que se les debió quedar a los invitados cuando se enteraron de que la pareja se había reconciliado.





Por último, os dejamos con un vídeo de una chica que explica la manera en la que se entró de que su novio le había sido infiel. ¡Vas a alucinar!

Si os ha gustado este artículo recordad que más abajo podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: UPSOCL

SIGUE NUESTRO CANAL DE YOUTUBE: YO CONTROLO