Puede que no tenga la sonrisa más esperanzadora del mundo, pero lo que sí tiene, como todos nosotros, es un pasado. Y es que, como casi todos los memes que nacen en Internet, antes de estar dando vueltas por las redes sociales, tuvo una vida normal que hoy, como ya os adelantamos en el título, vamos a compartir con vosotros. 

Una sesión de fotos le cambió por completo la vida. Subió unas fotos a su Facebook, lo contactó una empresa de modelos y, en poco tiempo, ya era uno de los memes más famosos de Internet.

En un abrir y cerrar de ojos, su rostro y, más concretamente, su sonrisa incómoda, ya había pasado a formar parte de nuestro vocabulario cotidiano; de nuestra forma de expresarnos por la red diciendo mucho con muy poco. 

Desde entonces ha sido protagonista de millones de memes pasando a formar parte de nuestras vidas. Todos hemos recibido y enviado algún meme con su presencia:

 Pero lo que hoy nos preguntamos es, ¿a qué se debe esa cara? ¿Por qué una amarga sonrisa para ocultar un infierno interno? Lo cierto es que, más allá del meme, hay una realidad bastante más compleja, oscura y traumática en la vida de este hombre. Pero, para entender todo esto, primero hemos de remontarnos a la festividad principal para entender cualquier historia protagonizada por el sufrimiento: la Navidad.

Es una fecha llena de comilonas, familiares lejanos y, sobre todo, regalos…. y esto último, lejos de ser una bendición, acostumbra a convertirse en todo un suplicio. Una caja de cartón perfectamente envuelta en papel estampado puede esconder dentro cosas tan terribles como una taza con una ‘frase positiva’ altamente tóxica, unos calcetines dos tallas inferiores a la que necesitamos o un libro de autoayuda. 

Y lo peor de todo esto no es el regalo en sí, sino la cara de circunstancia que se nos queda y que debemos esforzarnos en disimular con una falsa sonrisa. Un momento en el que ponemos exactamente su misma expresión. Este es el último recurso que nos queda para no disgustar a la persona que nos ha dado el regalo y que, en ese preciso momento, nos observa detenidamente, atenta a nuestra reacción. 

¿Dentro del regalo puede haber algo verdaderamente útil? Eso no ha pasado nunca. Bueno, siempre y cuando ‘nunca’ sea ‘hasta hoy’.

Y es que ahora, sabiendo todo esto, podemos volver a la historia del meme, un hombre que, a lo largo de toda su vida, tuvo la peor de las suertes con el tema de los regalos. Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que él jamás recibió un solo obsequio que lo hiciese mínimamente feliz.

Él mismo se encargó de contárnoslo hace un par de meses en una charla:

“Incluso cuando ya solo esperaba recibir una taza, lo que obtenía era un ambientador de coche. Y eso que no tengo coche. Ni carné de conducir. Ni olfato”, reconoció ante una conmovida audiencia. 

Es por eso por lo que este año Vodafone Yu se ha puesto como objetivo cambiar su sonrisa y, para ello, ha sacado una oferta en sus tarifas capaz de modificar la expresión facial a cualquiera: gigas ilimitados para todos. 

¿Cómo no nos va a cambiar la cara si podemos pegarnos maratones de series de doce horas seguidas en nuestro teléfono? ¿Cómo no tener una sonrisa si, al fin, podemos jugar sin descanso hasta pasarnos el ‘Candy Crush’? Puede que pasemos estas Navidades confinados, lejos de nuestra familia, amigos y porteros de discoteca, pero lo que no nos van a faltar son Gigas para poder hacer videollamadas con todos ellos (sobre todo con los porteros, que estarán muy solos). 

Y lo mejor de todo es el gran cambio que ha dado su sonrisa:

Podréis detectar que la mejilla derecha se ha visto elevada 0,02 cm, una señal inequívoca de que la felicidad REAL ha invadido su rostro. 

Por cierto, la promoción lanzada por Vodafone Yu ofrece Gigas Ilimitados para todos los clientes de contrato de Vodafone Yu y nuevos clientes de la Heavy Yuser, durante un mes desde la activación/contrato. Se puede activar o contratar hasta el 15 de enero y se disfrutan durante 30 días.