El sector de la hostelería ha sido uno de los más afectados por la pandemia. Es una obviedad que muchos restaurantes y bares han tenido que pasarse meses cerrados por completo, teniendo que abrir de forma limitada al público y, apenas ahora, podemos hablar de que han retomado una cierta normalidad.

Recordemos que nada es blanco o negro y, de la misma forma que hablamos de las penurias que ha tenido que pasar este sector, también lo hacemos de las penurias que, en muchas ocasiones, este sector hace pasar a sus empleados.

Jornadas de esclavo, sueldos de miseria y contrataciones en negro; lamentablemente esto es algo que sigue estando muy presente en la hostelería, con o sin pandemia. Nosotros, como comensales, tenemos que ser conscientes de todo esto y tener un mínimo de decencia y civismo y, sobre todo, ser todo lo contrario al protagonista de nuestra historia de hoy.

Una reseña indignante

La cuenta de Twitter de Soy Camarero, como ya sabréis, es el mejor sitio al que acudir para estar al tanto de algunas de las cosas que pasan en el mundo de la hostelería. Recientemente, este perfil ha compartido una reseña de un restaurante en Google que ha indignado muchísimo a las redes… y el motivo salta a la vista desde la primera línea. Es algo inadmisible.

“No entiendo cómo se puede permitir esta clase de reseña racista. Gentuza como esta debería tener prohibida la entrada a cualquier sitio público. Y todo esto porque la camarera le comunicó que no podía sentarse en cualquier mesa”, escribía Soy Camarero con un enfado más que justificado.

Y es que esta es, probablemente, una de las reseñas más racistas, xenófobas y misóginas que hemos leído en mucho tiempo. En ella se insulta a la camarera por ser extranjera y se la trata como si fuese poco menos que una esclava.

«La camarera extranjera es una borde, déspota y sinvergüenza hablando», comenzada el mensaje. “No sé si ha trabajado en la selva con leones y se cree que está en el mismo sitio”, continuaba antes de ‘invitarla’ a que se marchase a otro sitio, todo ‘adornado’ con unos cuantos insultos que podéis leer en la captura del mensaje.





La reseña acaba destacando que, el resto de su experiencia había sido «muy agradable» y se adelanta a lo que le dirán (y a lo que es): “Ahora que me traten de racista pero es la única que no sabe tratar al cliente”, finaliza.

Como os podéis imaginar, las reacciones a esta publicación han sido bastante severas con el cliente (y, aun así, han sido bastante más educadas que él):

 

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo esto?

Si os ha gustado este artículo recordad que más abajo podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: El Huffpost.

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