La hostelería ha sido uno de los sectores más afectados por la pandemia en todo el mundo. Han sido unos años muy complicados (sí, ya casi podemos hablar de años en plural), y lo cierto es que, una de las mejores noticias que hemos tenido estos últimos meses es que el sector de la restauración está levantando cabeza. Este da trabajo a millones de personas en nuestro país y, por lo tanto, todo lo que vaya en este sentido es una buena noticia. Pero eso no quita que haya cosas que no se puedan permitir.

Y es que una de las cosas que siempre ha lastrado al sector de la hostelería es la precariedad laboral. Contratación ‘en negro’, jornadas larguísimas, sueldos que rozan la miseria y frases como ‘ya sabes dónde está la puerta’ o ‘hay una cola de gente esperando a ocupar tu sitio’; esto es algo que no se podía pasar antes y, por lo tanto, tampoco se puede pasar ahora. Y hay que denunciarlo.

Y es que, lamentablemente, con el regreso de la hostelería, también han regresado las prácticas de dudosa moralidad y legalidad. Y eso es lo que nos demuestra el protagonistas de nuestra historia de hoy.

@SoyCamarero, perfil de Twitter encargado de denunciar las injusticias en este sector, se ha hecho eco de una historia que, sinceramente, nos pone los pelos de punta y que, con ironía, nos devuelve a la cabeza aquellas declaraciones de ‘No hay camareros’.

La captura de WhatsApp compartida por el tuitero deja bastante clara la mayoría de abusos de este sector: los salarios, los horarios y los contratos. Lo que vemos es la conversación entre un camarero y su jefe en la que el primero le pregunta al segundo por el sueldo que le pagará. Por lo que se puede deducir de la conversación, el afectado solo trabaja de forma eventual con el dueño del restaurante y, por lo tanto, le cuestiona por el cobro que tendrá tras realizar una jornada de 7 horas.

«El sueldo de un mes completo, como bien dije, eran de 1.000€. Si lo dividimos en 30 días, el día sale a 33. Como el día son 10 horas, la hora sale a 3,3€, por lo tanto siete horas serían 21€». Estas palabras, como os podréis imaginar, ha despertado la indignación en miles de tuiteros: el post, en este preciso momento, acumula más de 22.000 ‘me gusta’ y más de 6.000 ‘retweets’, que se dice pronto.

Una de las cosas que más se repite en la zona de comentarios es que, además de lo indignante de la respuesta del empresario, los cálculos están mal: se calcula el suelo en base a los 30 días de un mes sin tener en cuenta los días libres o las vacaciones, partiendo de la base de que se trabajan los 7 días de la semana todo el año.

Además de eso, la parte matemática también está errada: 3,3 euros por 7 horas no son 21 euros, sino 23,1. Pero bueno, teniendo en cuenta la gravedad de todo este asunto, esto último es casi lo de menos.

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo este asunto? ¿Os habéis topado alguna vez con este tipo de cuestiones? 

Si os ha gustado este artículo recordad que más abajo podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: La Vanguardia.

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