En esta página hemos hablado en muchas ocasiones de los parecidos que existen entre padres/madres e hijos/hijas. Es un tema que da para bastante a pesar de que, en ocasiones, nos centramos en esto como una mera ‘curiosidad’… y lo cierto es que, como veréis en el caso de hoy, puede llegar a dar para película.

Y es que, en ocasiones, el parecido entre hijos y progenitores es tal que, salvando la diferencia de edad, podrían parecer hermanos gemelos, incluso clones. Esto, de normal, puede ser hasta divertido… pero, cuando se usa para el mal, como en el caso de nuestra historia de hoy, la cosa se complica (y mucho).

Madre e hija, demasiado ‘unidas’

Y eso fue lo que le pasó a Laura A. Oglesby, de 45 años. Ella tenía un parecido tal con su hija de 22 que consiguió hacerse pasar por ella durante años para cometer una serie de fechorías.

Todo esto, que parece más propio de una película de Antena3 por la tarde que de la vida real, lo consiguió gracias a que vivía muy lejos de su hija (en otro estado del país) y a un plan milimétricamente trazado.

Lo primero que debemos tener presente es que, hace unos años, Laura se enemistó con su hija y se mudó de Jonesboro, Arkansas, a Missouri. En este estado rehízo su vida por completo… de una forma bastante literal: aprovechando que tenía la tarjeta de la Seguridad Social de su hija, adoptó su identidad.

Laura no solo adoptó legalmente la identidad de su propia hija, sino que cambió por completo su forma de vestir y de comportarse en público. Ella quería aparentar ser de verdad una joven de 22 años… y por lo visto, al menos durante un tiempo, lo consiguió.

De hecho se sacó el carnet de conducir y se inscribió en la Southwest Baptist University en Missouri, con tal de solicitar varios créditos estudiantiles y diversas subvenciones creadas para estudiantes, todo esto en nombre de su hija.





La mentira llegó a tal nivel que, durante este tiempo, Laura mantuvo una relación con un par de jóvenes que, por lo visto, nunca se enteraron de la edad real de la mujer; ni lo sospecharon. Ni siquiera Avery y Wendy Parker, un matrimonio de la zona que acogió a la impostora en un hogar para mujeres necesitadas, notaron el engaño.

«Me esfuerzo mucho por ver a Laura, de 45 años, para poder odiarla. Pero todo lo que puedo ver es a Lauren de 22 años, a quien solo quería ayudar», confesó Avery en una reciente entrevista. Y es que, por lo visto, todo el mundo que la conocía estaba alucinando con esta revelación. Nadie se lo vio venir ni sospechó nada.

Laura consiguió estarse dos años con esta falsa identidad hasta que, pasado ese tiempo, las autoridades de Arkansas se pusieron en contracto con el Departamento de Policía de Mountain View para dar con una mujer que había estafado al Estado haciéndose pasar por su propia hija. Fue en ese momento que la verdad salió a la luz.

Las autoridades no tardaron mucho en dar con la estafadora, que fue detenida y declarada culpable. En este momento se enfrenta a una condena en firme de cinco años de prisión por delitos de robo de identidad y fraude a la Seguridad Social. De película.

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo esto? 

Si os ha gustado este artículo recordad que más abajo podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: La Vanguardia.

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