Tener unos abdominales como para rallar queso no es nada fácil… y eso es algo muy fácil de experimentar si lo intentáis (o si lo habéis intentado). Se acerca el fin de año y, por lo tanto, empiezan a abundar las conversaciones en las que salen a relucir los propósitos de fin de año: dejar de fumar, sacarse el carnet de conducir y, el más repetido de todos, ponerse en forma. Y es más fácil decirlo que hacerlo (como todo en esta vida).

Hoy veremos el método popularizado por el doctor Fukutsudzi, un quiropráctico japonés que ha alcanzado mucha popularidad en la red y en el mundo del deporte gracias a su ‘innovador’ método para adelgazar con muy poco esfuerzo. Los requisitos, a priori, son de lo más sencillos: una toalla, una dieta saludable y cinco minutos al día.

Y es que el método Fukutsudzi parece tan sencillo que nos hace sospechar: ¿sirve realmente de algo o es otra de esas estafas? Pues ahora lo veremos.

Este ejercicio se ideó originalmente para corregir la postura, aliviar ciertos dolores de espalda y mejorar la posición en nuestra zona lumbar, una de las más perjudicadas en general.

Pero es que claro, Toshiki Fukutsudzi, con el tiempo, se dio cuenta que este ejercicio tenía otra utilidad nada desdeñable: permitía reducir el volumen de nuestra cintura. El truco no estaba tanto en adelgazar como en fortalecer la zona abdominal y redistribuir la grasa que ahí se acumula. Y por lo visto funciona.

Una rutina bastante sencilla

Para realizar la rutina, lo único que necesitaremos es una toalla enrollada, que colocaremos en la parte baja de la espalda, justo por detrás del ombligo (en el vídeo podréis verlo con más detalle). Una vez estemos en una posición cómoda, deberemos estirar los brazos y las piernas todo lo que podamos, separando estas últimas un poco entre sí y colocando los pies hacia dentro, con los dedos pulgares tocándose. Los brazos deberán estar completamente estirados y con las palmas de las manos mirando al suelo.

Una vez estemos en esta posición, deberemos mantenerla durante unos cincominutos CADA DÍA sin movernos ni un milímetro (medio milímetro, quizá). De resto, simplemente deberemos respirar por la nariz de la forma más relajada posible y mantener el abdomen en tensión… y poco más.





Este método se popularizó muchísimo en 2020, durante la fiebre del ejercicio en casa a raíz del confinamiento. Pero lo que nosotros nos preguntamos es: ¿es tan perfecto como parece? Pues, como suele pasar en estos casos, la respuesta es NO (con matices).

Y es que la experta en fitness e influencer Cassey Ho (@blogilates) nos da las claves: «Conseguir unos abdominales marcados requiere trabajo, una rutina constante de ejercicio y cuidar la alimentación, y además, cada cuerpo es diferente. No hay atajos«, asegura la deportista en una publicación de Instagram.

En lo que sí coinciden muchos expertos es en que este método puede ayudar a corregir la postura corporal y, sobre todo, a reducir el dolor lumbar. A pesar de que ayuda a redistribuir parte de la grasa del abdomen (más por una cuestión de cambio de postura que de movimiento interno de la grasa), este no estará definido si no se acompaña con una rutina específica y una dieta saludable.

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo esto? 

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Fuente: La Vanguardia.

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