Dicen que los niños son como una esponja, que lo absorben todo. Por eso, cualquier cosa que ocurra durante su infancia puede tener consecuencias a lo largo de toda su vida. A pesar de la educación recibida en casa, el colegio y su entorno son verdaderamente influyentes para ellos. Las madres y los padres tienen que lidiar con todo para poder darles la mejor de las educaciones o, al menos, la que ellos consideren que es la correcta.

En la infancia se empieza a desarrollar el carácter de los niños, por eso es necesario corregir cualquier conducta negativa a tiempo para que el día de mañana se conviertan en unas buenas personas y sean ejemplares. Muchas veces, el colegio es el encargado de informar a los padres de cómo es el comportamiento de sus hijos cuando salen por la puerta de su casa y sus progenitores no están delante.

La madre recibió una llamada inesperada del colegio

El los últimos días ha ocurrido una historia que ha conseguido dar la vuelta al mundo entero y hacerse viral. Jenn Brown es una madre de familia canadiense que tiene dos hijos pequeños. En un momento inesperado, recibió una llamada de los responsables del centro donde estudian sus hijos para informar de que sus dos pequeños habían tenido un mal comportamiento con el conductor del autobús que les lleva y las trae del colegio cada día.

Aquella llamada no le cayó en gracia a la madre de la familia, que estuvo pensando en la manera en la que podría enseñar a sus hijos que no estaba bien tratar mal a nadie y menos a la persona que les lleva al colegio. Al poco tiempo, la madre tomó la decisión del castigo que le iba a poner a sus hijos, aunque más que un castigo era una lección.

La madre les hizo unos carteles a los niños en los que ponía: «Fuimos malos y crueles con el conductor, y mamá nos hizo caminar». Una vez con los carteles en las manos, les hizo ir andando hasta su colegio. La distancia entre su casa y el colegio era de 7kms. Dos horas después de comenzar la caminata, los niños y su madre llegaron a su destino con los carteles aún en los brazos.

El mayor comprendió a la perfección la lección

Cuando llegaron a casa, la madre de los niños quiso compartir con todos sus amigos de Facebook la lección que había pretendido darles a sus hijos. Al mostrar las fotografías del momento, Jenn quiso contar lo sucedido: «Esta mañana hicimos una caminata de 7 kms para mostrarles cómo serán todos los días cuando sean expulsados del autobús. ¡2 horas después lo lograron!».

Poco tiempo después, la madre fue entrevistada por CBC y allí dijo que el más mayor de sus hijos había aprendido de lo ocurrido, mientras que el más pequeño quizás todavía necesitaba una caminata más para comprender del todo que nunca deben tratar mal ni al conductor del autobús ni a nadie. 





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Fuente: UPSOCL

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