Es innegable que con el paso del tiempo el mundo está cambiando y además, seguramente para mejor. La globalización, la influencia de las redes sociales y el sector más joven de la población, están haciendo que aprendamos muchos nuevos conceptos y que deconstruyamos la parte más patriarcal que llevamos dentro.

En cuanto a las relaciones de pareja, la cosa no se está quedando nada atrás. Ya hace tiempo que las relaciones monógamas están cada vez más en peligro y nuevas modalidades podrían predominar en los próximos años.

El poliamor ha llegado para llegado para quedarse y ha traído consigo distintos tipos entre los que puedes plantear tus próximas relaciones. A pesar de que la RAE todavía no ha admitido esta palabra en su diccionario, la definición está más que clara: «El concepto refiere a un vínculo sexual y/o afectivo entre tres o más personas. Se establece con el conocimiento y la aprobación de todas las partes».

Coge papel y boli porque estos son los distintos tipos que formar parte del poliamor:

1Poligamia o poliandria

Es aquella en la que los componentes tienen varias relaciones de manera paralela. Esta práctica se utiliza mucho en países que cuentan con un sistema patriarcal y solo se le es permitido al hombre tener más de una relación. Menos mal que esto está cambiando y existen alguna cultura en las que también les es permitido a las mujeres, pero son pocas.

2Poliamor jerárquico

Es aquel en el que los componentes tienen una relación de pareja principal y cada miembro, puede tener más relaciones a la vez dando siempre prioridad a la primera. La principal relación se suele llamar «ancla» y debe predominar siempre por encima del resto.

3Poliamor no jerárquico

Es justamente lo contrario al poliamor jerárquico. Aquí todas las relaciones tienen la misma importancia y se trata a todos por igual. La empatía y el respeto son las bases fundamentales de este tipo de relaciones. Si no, es muy difícil que te salga bien la cosa.

4Triejas o parejas de tres

Son aquellas en las que tres o más personas pueden convivir y tener relaciones sexuales al mismo tiempo. Dentro de esta variante son numerosas las posibilidades que pueden darse. Puede haber casos en los que no todos los integrantes de la relación se comporten de la misma manera entre ellos, por eso da pie a múltiples combinaciones.



Lo más importante de todas las relaciones poliamorosas es que siempre exista la comunicación y el consenso entre todas las personas que forman parte de la relación. Las infidelidades y los cambios de pareja no están aceptados dentro del poliamor.

Sabemos que todavía hay mucho por hacer en cuanto a desaprender a relacionarnos de forma monógama, pero seguro que alguna ve has pensado en cómo serías si en tu relación supiesen más personas. ¿Te ves siendo poliamoroso en tu próxima relación?

 

Hablando de poliamor, os recomendamos que veáis la película ‘Poliamor para principiantes’:

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Fuente: Código nuevo