Ashley Estrada (@_ashleyscarlett) ha vivido uno de los momentos más terroríficos y perturbadores de su vida. «Estoy literalmente temblando», confesaba en un vídeo en el que mostraba a cámara el aparato que había descubierto escondido en su coche y con el que, por lo visto, la estaban rastreando.

Ella, que trabaja en Los Ángeles, California, publicó un clip en su cuenta de TikTok hace poco más de una semana y, desde entonces, ya ha acumulado más de 16.6 millones de reproducciones.

Todo ocurrió una noche en la que Ashley había salido a pasear en su coche con Adriana, la novia de su prima. En medio del trayecto, cuando el reloj marcaba las 23:30, su iPhone le mandó una notificación de que, cerca de ellas, había un AirTag, un dispositivo de Apple que, básicamente, sirve como localizador.

La ventaja de este aparato es que, como medida de seguridad para que no se utilice como un rastreador, te avisa si se está cerca de otro iPhone con el que no está emparejado: «Los dispositivos con iOS pueden detectar un AirTag que no esté con su propietario, e informar al usuario si un AirTag desconocido viaja con él de un lugar a otro a lo largo del tiempo», explicó el portavoz de la compañía a BuzzFeed.

Al ver la notificación, detuvieron en seco el coche y se dieron cuenta que, según la aplicación, las habían estado rastrando desde las 19:34, cuatro horas antes. Ahora tocaba buscar el rastreador.

En ese momento, Ashley recordó que había aparcado en un sitio diferente a su casa ese mismo día y, a pesar de que solo fueron 4 minutos, era la única explicación posible. Para dar con el aparato, presionaron el botón play sound del tracker y este empezó a emitir un pitido (recordemos que este aparato se usa para encontrar cosas perdidas).

Gracias a esto, pudieron encontrar el aparato, que estaba justo enganchado detrás de la matrícula: «Estoy literalmente temblando, miren lo que descubrí», contó la joven a cámara, que se encontraba grabando lo que estaba ocurriendo (también como medida de seguridad).



Tras lo ocurrido, Ashley no dudó en poner todo esto en conocimiento de la policía.. con bastante poca suerte. «La policía no se lo tomó en serio en absoluto. Dijeron que no había peligro de muerte y me dejaron en espera por 15 minutos. Nunca me preguntaron si estaba a salvo ni hicieron venir a un agente para que viera por sí mismo cómo estas personas ponen estos rastreadores. Me contestaron que fuera a la comisaría al día siguiente después de que abriera y que hiciera una denuncia. Me pareció una gran decepción«, explicó la joven a modo de denuncia en otro vídeo de TikTok.

Ashley, al sol de hoy, sigue sin saber quién le puso el dispositivo de rastreo en su coche.

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Fuente: La Vanguardia.