En la actualidad, el consumo de películas y series ha llegado a su máximo histórico. El auge de las plataformas de streaming ha hecho que, ahora, si queremos ver algo, podamos darle a un botón y tener a nuestra disposición todo el catálogo de Netflix, HBO, Filmin y Amazon Prime Video, por mencionar solo las principales.

Miles y miles de horas de contenido que, antes, resultaba impensable tener a nuestro alcance de una forma más inmediata. Esto ha provocado que se generen unas nuevas dinámicas en las que todo el mundo está viendo las ‘películas y series’ del momento y estas, a su vez, acaban convirtiéndose en temas de conversación cotidianos. Y no hay nadie que no esté hablando de ‘El Juego del Calamar’.

La nueva serie de Netflix se ha convertido en una auténtica sensación. La producción surcoreana de nueve episodios ha conseguido colocarse en lo más alto de la plataforma de streaming, generando más debates en redes que cualquiera de las otras series que están en emisión en la actualidad, sean de la plataforma que sean.

¿El motivo de este éxito? Pues, sin ninguna duda, su trama. Y es que ‘El Juego del Calamar’ nos plantea una situación que, por más descabellada que parezca, se siente muy real y humana gracias a un solo ingrediente: la miseria. Esto es algo transversal a todos los lo seres humanos, sean de la clase social que sean, y esta serie lo plasma a la perfección.

A lo largo de los capítulos, podremos ver a un grupo de personas con problemas económicos que aceptan una extrañísima invitación para participar en unos juegos infantiles. El ganador se llevará una fortuna, pero el resto morirá de forma progresiva.

¿Algo más que una ficción?

Con el ‘boom’ de la serie, son muchos los espectadores que se han preguntado si el argumento de la serie se basa en hechos reales. Dong-hyuk Hwang, creador de la serie, ha dejado claro desde un primer momento que esto no es así: «Tras debutar con ‘Mi padre’ leí muchos cómics y me enganché al género de los juegos de supervivencia. En un intento de crear una versión coreana, comencé a planificar el trabajo en 2008 y culminé la idea en 2009″, confesó en una reciente entrevista recogida en ‘The Cinemaholic’.

Y es que ha tenido que pasar más de una década para que esa idea se materializase por lo de siempre: la financiación. Nadie quería hacerse cargo del proyecto y costó muchísimo recaudar el dinero necesario para sacarlo adelante. «La idea de que un ganador del juego se hiciera rico no fue bienvenida. La brutalidad y crueldad de los juegos eran motivo de preocupación. Tuve que dejar la idea en un cajón», señaló el director.



Pero todo se solucionó cuando Netflix leyó el guion: financiaron el proyecto al momento. El título de la serie, además, está basado en el juego favorito del director cuando era pequeño: «Pensé que el juego era una metáfora perfecta de nuestra sociedad altamente competitiva», zanjó.

FINALMENTE, OS DEJAMOS EL TRÁILER:

Vosotros, ¿ya habéis visto esta serie? ¿Qué os ha parecido? 

Si os ha gustado este artículo recordad que más abajo podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: AS.