En una primera cita siempre intentamos pensar en temas de conversación con los que hablar de esa persona para conocerla más y saber si congeniamos con ella. Se duele decir que hay temas ‘prohibidos’, ya que pueden resultar conflictivos o incómodos entre dos personas que no han llegado a cierto nivel de confianza, pero lo que no esperábamos era que hablar de fútbol hiciera explotar una cita como vimos hace tan solo unos días en First Dates.

Sergio y Chiara acudieron al restaurante del amor del programa de Mediaset para una cita a ciegas con la esperanza de conocer a su media naranja.

Cita marcada por las diferencias

En un momento determinado de la cita, cuando ya estaban sentados en la mesa para cenar, Chiara le preguntó a Sergio si le gustaba el fútbol: «¡Qué asco! Fútbol no, por favor. Me parece un deporte tan inútil», decía ella.

Sergio era un amante del fútbol (concretamente, del Real Madrid) y no dudó en explicarle hasta qué punto llegaba su pasión por el club blanco: «Los partidos del Real Madrid no me los suelo perder. El Madrid no me va a fallar nunca y siempre ha estado ahí, y una chica me puede fallar o se puede ir, puede venir otra, pero el Madrid siempre va a estar ahí«.

«Aunque me diga mi novia de quedar, le digo después«, decía Sergio, unas palabras que desconcertaron a Chiara. «Espera, te vas a cenar o le dices a tu novia que se espere?». «Le digo a mi novia que espere. O eso o las dos cosas a la vez«. A Chiara no le entraba en la cabeza y no le gustaba la idea de que estuviera por dos cosas al mismo tiempo. «Te vas a pasar toda la noche viendo la tele… No«.

«Hay que ver es que odias el fútbol, no es que no te guste, es que  lo odias«, le soltaba a su pareja. Ella, en una sala aparte, tenía muy claro su punto de vista: «Prefiero estar sola que mal acompañada«. Era latente que la cosa entre los dos no iba a funcionar… pero aún quedaba tomar la decisión final.

La hora de la verdad

Sergio aseguró querer una segunda cita con la italiana, pero ella no coincidió con él a pesar de que le había gustado como persona: «De verdad lo siento, pero soy muy exigente y físicamente no eres mi prototipo, solo por eso. Me encantas como persona y creo que eres buena gente«, le dijo.



El joven, sorprendido por las palabras de Chiara, no dudó en responderle: «¿Y eso no es suficiente para ti y lo más importante? Se ve que no, que eres muy superficial«.

A Chiara no le gustó el comentario y no dudó en responder a su acusación: «¿En serio tío? Vale, pues sí pues soy superficial, pero ese comentario sobraba, ¿no? ¿No puedo elegir a mi pareja?«.

«Soy muy transparente y digo lo que pienso«, decía él, algo con lo que Chiara se identificaba… Pero faltarían varios intercambios de palabras en los que la cosa terminaría peor.

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Fuente: 20minutos