Jorge Pérez es una de las mayores sorpresas que nos ha dado la televisión estos últimos años. Él se popularizó en 2018 cuando Internet lo reconoció como ‘el Guardia Civil más sexy de España’ y, desde entonces, su ascenso en el mundo del espectáculo no hizo más que aumentar y tocando techo con su victoria en ‘Supervivientes 2020’.

Ahora, el colaborador de ‘Ya es Mediodía’ ha confesado que, recientemente, ha decidido darle un giro de 180º a su vida personal: se ha mudado a Cantabria junto con toda su familia, formada por su mujer, Alicia, y sus tres hijos.

El de la Benemérita contó a Outdoor que, para este curso escolar, subió a toda su familia a un coche y se los llevó al norte del país para educar a sus hijos en la prestigiosa escuela Waldorf, que esta situada en la localidad cántabra de Villanueva de Villaescusa. Esta escuela, como podréis ver en las fotos, se encuentra en medio de un paraje natural de película.

Nueva vida, nuevo método

El método Waldorf es un sistema educativo alternativo muy diferente al que estamos acostumbrados. Como bien señala Pérez en su entrevista, se trata de un método pedagógico muy innovador que busca apartarse de los colegios convencionales.

Este sistema fue creado por el filósofo austríaco Rudolf Steiner y se fundamenta en cinco valores clave: compromiso, confianza, libertad, amor y alegría consciente. Estos han sido los motivos que han empujado al guardia civil a probar esta vía alternativa de educación para sus hijos.

«Me parece muy importante destacar el ‘consciente’, ya que vivimos en una sociedad en la que nos hemos acostumbrado a vivir en piloto automático, perdiéndonos los pequeños detalles del día a día que hacen que cada momento cuente. Por eso, creemos en la necesidad que los niños crezcan con esa consciencia tan importante de lo único realmente importante que tenemos, el tiempo», asegura Jorge en su entrevista.



El método Waldorf, en este sentido, lo que busca es que cada niño encuentre su forma ideal de aprendizaje, dándole total libertad para ello, fomentando sus capacidades intelectuales y artísticas, por no hablar de la conexión con la naturaleza que los rodea.

«No tienen libros, allí crean sus propios libros donde plasman los conocimientos adquiridos. Ellos son los que se van haciendo su propio material de estudio«. El método también se centra en las labores más manuales y artísticas, dejando en un segundo plano aquellos conocimientos más técnicos como las matemáticas o la gramática.

Jorge, además, dio detalles sobre la rutina concreta que seguirían sus hijos… y lo cierto es que es, como mínimo, curiosa: «Su rutina diaria incluye juego libre y trabajo artístico; dibujo, pintura, modelado. Además, cantan canciones, cuentan historias, realizan todo tipo de excursiones por la naturaleza y hacen tareas prácticas como cocina, jardinería y limpieza».

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo esto? ¿Qué pensáis de este método? 

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Fuente: 20 minutos.