Lauren Wall y Paul White se casaron el 14 de agosto de 2004 en una boda que pagó la madre de ella, Julie, quien también se hizo cargo de la luna de miel por un importe de 20.500 dólares. Como gesto de agradecimiento, los recién casados invitaron a la madre de Lauren a la luna de miel (aunque luego se arrepentiría).

A Lauren le encantaba ver la buena relación que mantenían su madre y su esposo, algo que siempre es importante, ya que quieras o no tus suegros van a formar parte de tu vida. «Nunca pensé que fuera extraño, ya que ella era su suegra y él estaba siendo amigable. Se reían mucho juntos. No estaba preocupada en absoluto«, explica Lauren.

La pesadilla solo acababa de empezar

Unas semanas después de la boda, una de las hermanas de Lauren vio los mensajes que se intercambiaban la madre de Lauren y Paul y salió a la luz que la relación que mantenían no era solo de amistad, sino que estaban teniendo una aventura amorosa… y allí empezó la pesadilla.

Lauren no dudó en afrontar la situación y echárselo en cara: «Mamá negó todo diciendo: ‘¡Estás loca!’. Cuando enfrenté a Paul se puso pálido como una hoja y se negó a dejarme ver su teléfono«, detalla.

Paul se quitó el anillo de bodas y se fue de casa, abandonando a Lauren y a su hija pequeña en común. «Sentí que mi mundo había terminado«, expresa Lauren. Pero aún no había acabado todo…

Boda a la vista

Con el paso del tiempo Lauren fue descubriendo que su madre estaba compartiendo su vida con el que había sido su esposo. Él se había ido a vivir a la casa de su madre, Julie, y empezó a sospechar que estaba embarazada. Según explica Lauren, su madre le dijo que el bulto de su estómago era «un quiste«, algo que era mentira y en julio de 2005 la madre de ella dio a luz a un bebé.

Unos años después, contrajeron matrimonio y Lauren asistió a la ceremonia, que recuerda como si fuera ayer: «Fui a ver a mamá casarse con el mismo hombre con el que me había casado cinco años antes. Mientras intercambiaban votos, era difícil no pensar en el día en que Paul me dijo las mismas palabras«, detalla Lauren.



Para Lauren todo esto fue muy doloroso y solo encontraba fuerzas para seguir adelante en su hija. «Fue casi demasiado para soportarlo, pero lo hice por mi hija. Me llamó y me invitó. Fue incómodo. Yo me casé el 14 de agosto de 2004 y ellos el 15 de agosto de 2009«.

Lauren ha logrado rehacer su vida con otra persona con la que ha formado una familia, pero no olvida la doble traición que sufrió por parte de su madre y del que fue durante unas semanas su marido. De hecho, asegura que esta experiencia le generará «problemas de confianza» durante toda la vida.

Y es que Lauren asegura que nunca va a perdonar a su madre. «Aún no puedo creer que las dos personas que amaba pudieran traicionarme así. Es una de las peores cosas que una madre puede hacerle a una hija. Puede que Paul haya sido un mal novio, pero es que ella es mi madre. Se supone que debe protegerme por encima de todo lo demás. Nunca la voy a perdonar«, confiesa.

Y, ya de paso, recodemos la escena de la infidelidad en ‘Perdida’:

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Fuentes: dailystar mirror abc mundodeportivo upsocl lavanguardia