Henry Cavill es uno de los actores más populares del momento. El británico ha conseguido, a base de talento y abdominales, colocarse como uno de los intérpretes más demandados y cotizados del planeta… y es que, últimamente, podemos verlo en todas partes: como Superman, en la saga de Misión Imposible y como Geralt de Rivia en la saga de The Witcher.  Él no le tiene miedo a nada y, probablemente, lo veremos en un futuro dando vida a otros emblemáticos personajes… pero hubo uno que, años atrás, se le escapó por los motivos más imprevisibles: el de James Bond.

Cavill optó al rol del espía más famoso del Reino Unido cuando tenía tan solo 21 años, cuando no era ‘nadie’ en el mundo de la industria cinematográfica… y por lo visto no corrió con demasiada suerte: lo rechazaron porque, por lo visto, su cuerpo no encajaba con el del agente 007… ¿Cómo es esto posible?

El actor, en una reciente entrevista para Insider, reveló la verdad detrás de este suceso que marcaría el resto de su carrera: «Fue la forma de amor duro de decir: ‘Mira, amigo, estás en una prueba de pantalla de Bond. La próxima vez que vengas a una prueba de pantalla, enfócate mucho en asegurarte que estás esbelto si es para algo como Bond’. Y no estaba para nada regordete, pero probablemente tenía más peso del debido para quitarme la camiseta delante de la cámara».

Henry Cavill con 20 años en 2003.

Debemos tener en cuenta que, como reconoce el actor, tuvo una adolescencia complicada al no aceptar el cuerpo que tenía: «Siempre he sido bastante inseguro a la hora de quitarme la camiseta». Aquello lo marcó mucho, por lo que empezó a entrenar y a esculpir su cuerpo y, si lo habéis visto sin camiseta, podríamos decir que el resto es historia.

Y es que, en la actualidad, está bastante contento con el cuerpo que tiene y cómo luce este en pantalla: «Estar en muy buena forma y pensar que está bien que me quite la camiseta porque me veo bastante decente ahora mismo hace que merezca la pena», reconocía el actor.

Otra cosa que mencionó el actor y que, teniendo en cuenta todo esto, es inevitable, es la presión a la que se ve sometido por tener que lucir siempre un ‘cuerpo perfecto’… y, al parecer, no lo lleva mal: «Quiero hacerlo bien, quiero estar en forma, y también quiero interpretar estos personajes como se debe. Si voy a dar vida a Superman o Geralt de Rivia, tengo que estar en buena forma. Tienes que pasar horas en el gimnasio».

De momento, solo queda esperar al estreno de la segunda temporada de The Witcher, el próximo 17 de diciembre, para volver a ver a nuestro actor favorito con su pelucón blanco y desenvainando su espada para cargarse a algún demonio o dragón (cosa que siempre resulta estimulante).



Y a pesar de que todo lo está yendo a pedir de boca, lo cierto es que siempre nos quedaremos con la espinita de verlo metido en la piel de Bond… aunque, con Hollywood, ya sabéis que nunca se sabe.

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo esto? ¿Qué pensáis de los motivos que le dieron a Cavill para rechazarlo como candidato a agente secreto? 

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Fuente: Cinemanía.