Seguramente habrás oído alguna vez el típico comentario de ‘cuñado’ haciendo referencia a que los y las jóvenes nos inventamos cada vez más etiquetas y categorías sin sentido… pero, al fin y al cabo, es solo eso: un comentario de cuñado. Las etiquetas, desgraciadamente, siguen siendo necesarias para visibilizar las realidades de las personas cuyas orientaciones, expresiones e identidades de género se salen de la norma, pues lo que no se nombra no existe. Por eso hoy queremos hablar de una de las categorías más invisibilizadas del colectivo LGTBIQA+.

¿Qué es la grisexualidad?

De hecho, ni siquiera vemos su sigla escrita muchas veces. Hablamos de la ‘grisexualidad’. Esta se entiende dentro de lo que se ha bautizado como el ‘espectro asexual’ o ‘espectro as’, pero no es lo mismo que la asexualidad (pues este no es un término paraguas por sí solo). Todas las personas que se encuentran dentro de este espectro tienen algo en común: no sienten atracción sexual de una forma normativa y están orpimidxs por la alonorma (la norma implícita en la sociedad por la que se entiende que todxs debemos sentir atracción sexual hacia otras personas con una frecuencia e intensidad determinadas, pues de lo contrario parece que haya «algo mal» en nosotrxs).

 

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Características de la grisexualidad

Para entenderlo mejor, podemos pensar en la atracción sexual como un espectro: en un extremo se encontrarían las personas alosexuales (personas que sienten atracción sexual por otras personas) y, en el otro, las personas asexuales (personas que no sienten atracción sexual por otras personas). En el centro se encontraría esa ‘zona gris’, es decir, la grisexualidad. Según la cuenta de Instagram Grisespectro, estas personas pueden identificarse con una (o varias) de las siguientes experiencias:

Asexuality Day GIF

  • «La atracción sexual no tiene sentido para mí»
  • «Experimento atracción sexual, pero solo levemente»
  • «Solo siento atracción sexual bajo ciertas circunstancias» (por ejemplo, las personas demisexuales sienten atracción sexual únicamente cuando han establecido un vínculo emocional con alguien).
  • «Experimento atracción sexual, pero no deseo tener sexo»
  • «Experimento atracción sexual, pero se desvanece con el tiempo»
  • «A veces experimento atracción sexual, a veces no»
  • «Tengo el deseo de tener sexo, pero no siento atracción sexual»
  • «Solo siento atracción sexual en raras ocasiones»
  • «Me identifico con la palabra ‘asexual’, pero eso no capta toda mi experiencia»

En definitiva: las personas grisexuales son aquellas que experimentan atracción con menos frecuencia, intensidad y duración de lo que marca la norma en esta sociedad sexocéntrica. Pero no hay que confundirla con tener un deseo sexual bajo ocasionalmente (pues además no es lo mismo ‘deseo’ que ‘atracción’). Por otro lado, resulta necesario recordar que las orientaciones sexuales y las identidades de género no tienen por qué ser estáticas, fijas, exactas o definitivas: está bien dudar, está bien sentirse confusx y es completamente lógico no atreverse o no sentirse preparadx para identificarse con una categoría concreta.

 

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También podríamos hablar del ‘arromanticismo’, aunque seguramente eso daría para otro artículo. ¿Te interesa este tema? ¿Querrías que habláramos sobre ello? ¡Cuéntanos en las redes!

Si os ha gustado este artículo recordad que más abajo podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.