Como ya os hemos contado en anteriores ocasiones, el tema de alquilar piso en nuestro país es prácticamente una misión imposible. El mercado inmobiliario siempre ha sido poco amigo de los ahorradores y, si no tienes muchisisisima suerte, lo más probable es que acabes viviendo en un zulo, lejos del centro, y con vecinos pequeñitos y peludos con colas muy largas.

Esto es algo bastante parecido a lo que podemos encontrarnos en el piso que protagoniza nuestra historia de hoy. Este está localizado en la calle Peña de Francia, en pleno barrio de Lavapiés, y se oferta de la siguiente (y ‘atractiva’) forma: «oportunidad de vivir entre la Puerta de Toledo y el metro de Lavapiés» y, además, por lo visto, estamos de suerte ya que tiene un «precio especial para verano».

Solo leyendo eso, lo más probable es que pensemos que no hay nada sospechoso detrás… pero, como siempre con estas cosas, el Diablo está en los detalles y solo tenemos que pasar unas cuantas fotos para que nos demos cuenta de que esto es una trampa en la que, si caemos, nos pasaremos viviendo unos meses como sardinas enlatadas… y con el riesgo de morir electrocutados (y no estamos exagerando).

Un clásico de los ‘zulos’

Esta historia, como todas las de los pisos-zulo que conocemos, nos llega gracias al portal satírico de ‘El Zulista’ (@elzulista), una cuenta dedicada a destapar los intentos de estafa inmobiliaria que, tristemente, abundan por muchos portales web.

«Hoy un nuevo capítulo de me puedo duchar mientras vigilo las lentejas o hacer aguas mayores mientras pongo la lavadora. Privilegios de zulistas… Y cada día de más gente»… y es que no es para menos: este despropósito cuesta 550 euros al mes.

Y es que, como se puede apreciar perfectamente en las imágenes, el baño es una especie de ‘habitación para todo’ en la que el lavaplatos, la lavadora y, a medio metro de la ducha, el microondas. Es un despropósito absoluto que resulta hasta peligroso.



Lo peor de todo es que el anuncia es expresamente ambigua con tal de inducir a error al posible inquilino: «cocina independiente amueblada y equipada, y baño con plato de ducha y cisterna encastrada»… pero lo que no se especifica es que estas dos cosas comparten un mismo espacio, cosa que, como mínimo, habría que dejar muy, pero que muy clara desde el principio.

A vosotros, ¿Qué os ha parecido todo esto? ¿Alguna vez os habéis topado con un piso así de escandaloso? 

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Fuente: La Sexta.