Esta pandemia nos ha dejado a todos muy tocados. Poco a poco estamos reponiéndonos a medida que se ve la luz al final del túnel, pero lo cierto es que hay muchos sectores de nuestra sociedad que siguen teniendo que hacer esfuerzos casi sobrehumanos para salir a flote. Entre ellos, uno de los que más destaca es el sector de la hostelería, uno de los más gravemente afectados por todo este tema.

La gran mayoría de establecimientos se vieron obligados a cerrar por completo sus puertas durante las primeras semanas de la pandemia. La parte más dura del confinamiento fue devastadora y, a pesar de que la cosa fue volviendo a la normalidad, los horarios y el flujo de clientes, por no hablar de las estrictas normas sanitarias, hicieron que este sector tuviese muchas dificultades para ‘arrancar’.

Algunos establecimientos se han podido recuperar por completo, otros están en camino y, muchos otros, tuvieron que echar el cierre para siempre. Es algo doloroso, pero es que esta pandemia ha sido una auténtica catástrofe.

Pero es que, por muy mal que lo esté pasando este sector (y que, previsiblemente, todavía tardará meses en recuperarse), no se justifican cosas como las que veremos a continuación y que, básicamente, suponen una violación a los derechos humanos.

Se trata de una oferta de trabajo compartida por la cuenta de Twitter @soycamarero, especializada en este tipo de reclamaciones, en la que podemos ver las condiciones de trabajo que ofrece un restaurante a sus futuros empleados. Se trata de un restaurante en Venezuela y, como podréis ver, no hay por dónde cogerla:

“Estamos en la búsqueda de mesoneros, para arepera ubicada en las Mercedes, el turno es nocturno, de cuatro de la tarde a doce de la noche. Tenemos un espacio donde se quedan a descansar hasta que amanezca, con baño, literas y aire acondicionado”, y la cosa sigue: “Las funciones son atender mesas. También será entrenado para preparar cafés, hacer hamburguesas, etc”.

Pero es que, cuando llega el tema del pago, la cosa ya se acaba de torcer por completo: “El pago es la propina que se reparte entre todos por partes iguales, la casa les completa en caso de que la propina no supere los 20 dólares a la semana… se da la comida. Y por el tema de la pandemia se está librando un sólo día a la semana. Si estás interesado, asiste a la entrevista lunes y martes de ocho a diez de la mañana de la principal de las Mercedes”.



La situación en Venezuela es terrible a nivel económico, pero ello no justifica someter a los empleados a situaciones así de extremas que, como bien señalan algunos usuarios, podrían ser casi de esclavitud: “Esclavismo. Yo me pregunto ¿Habrá alguien interesado? Casi te piden pagar”, señalaba una usuaria de la red social del pajarito azul.

Es cierto que, en ese país, los dólares en el mercado negro tienen un gran valor… pero ello no justifica trabajar casi por la caridad: que la situación sea terrible no implica que nosotros podamos actuar de forma terrible con los demás.

Lo más preocupante de todo es que, como bien señalan muchos usuarios, lo más probable es que, debido a la precaria situación post-pandemia, alguien acabe cogiendo este puesto, sometiéndose así a esta precaria situación laboral.

Ese restaurante necesita claramente una buena dosis de este señor:

A vosotros, ¿Qué os ha parecido esta oferta? ¿Alguna vez habíais visto algo parecido? 

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Fuente: La Vanguardia.