Los robos se han convertido en una (lamentable) dinámica en esta edición de ‘Supervivientes’. Por algún motivo, los concursantes que este año sobreviven en Honduras han decidido que robar cuando tengan la oportunidad está bien… y lo cierto es que eso nos está regalando imágenes bastante poco edificantes.

La última polémica se dio cuando el programa reveló que Olga Moreno había robado parte de la crema de cacao que su amiga Melyssa había ganado en la ‘Mesa de las tentaciones’. La polémica concursante, en la última gala, se mostró bastante descompuesta por las consecuencias que había tenido el acto que había cometido y cómo este la había distanciado de la que, al menos hasta ese momento, había sido su amiga en el concurso.

Olga no hacía más que pedir disculpas: «Me siento mal no soy así, este programa te lleva a extremos que no te puedes imaginar. Le vuelvo a pedir perdón, espero que algún día me pueda perdonar. Te juro por Dios que me pasó igual que cuando me corté el pelo al ver el bote de cacao», aseguró la concursante.

Y faltaba ‘montar el pollo’

Pero es que esta era solo la mitad de la polémica, ya que faltaba por descubrir quién se había comido el medio pollo con patatas que había ganado Alejandro Albalá y que, de la noche a la mañana, había desaparecido.

Y es que, por lo visto, todo se trataba de un pacto que, como veréis a continuación, contraviene las normas del programa: ¿se puede compartir con un compañero una recompensa individual? Si sois seguidores asiduos del programa, ya sabréis de sobra que la respuesta es no.

Ya en la palapa, los concusantes pudieron ver las imágenes completas del presunto robo del pollo… y, como no podía ser de otra forma, Olga Moreno volvía a estar detrás de todo: «No era robo», aseguró ella con presteza al ser cuestionada por este asunto. «Yo por la noche me desvelé y es verdad que vi comer pero no sabía lo que era», aseguró Lola que, por lo visto, presencio el acto.



El problema con todo esto es que, en realidad, Olga no robó el pollo, sino que todo se reveló como una especie de ‘trampa’ para que Olga pudiese comer parte de la recompensa individual que le había tocado a su amigo Alejandro… y que este no podía compartir con nadie.

Él aseguró que le dio el medio pollo a Olga ‘para que se lo guardase’ y que, en caso de que él estuviese saciado, ella pudiera comérselo. Esto, que de entrada parece una buena acción, es ilegal dentro del concurso y, por más que se adorne con ‘buenas voluntades’, lo que se ha hecho es compartir algo que no se podía compartir.

Aquí os dejamos el momento de la revelación:

A vosotros, ¿Qué os ha parecido todo esto? ¿Creéis que Olga se ha pasado saltándose tantas normas en tan poco tiempo?

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Fuente: Telecinco.