Oficialmente ha dado inicio un nuevo culebrón de polémicas, juicios y tweets que, previsiblemente, nos mantendrá entretenidos (ocupados, como mínimo), en los próximos meses. La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) ha decidido tomar acciones legales contra un programa humorístico de TV3 (la televisión pública catalana) acusando a la productora de ‘haber confundido la libertad de expresión con la incitación a la violencia’. El motivo del conflicto radica en un momento de un sketch en el que un personaje pregunta a los espectadores si un trozo de hierro podría hundir el cráneo de un agente de la benemérita.

La AEGC ha denunciado el gag, protagonizado por Jair Domínguez y Peyu en el programa de TV3 “Britohéroes”, a raíz de que se mostrase a los protagonistas con el mencionado trozo de hierro en la mano mientras cuestionaban a su audiencia lo siguiente: “¿esto le puede hundir el cráneo a alguien? ¿A un guardia civil por ejemplo?”.

Dos visiones diferentes

Un portavoz de TV3 ya ha salido para dar explicaciones y aclarar que esto no es más que un contenido hecho desde el humor, haciendo hincapié en que este programa hace un uso habitual del sarcasmo, la burla y la ironía, por lo que debería de entenderse dentro de ese contexto.

“A nuestro entender el gag carece de gracia, independientemente de que sea el colectivo de la Guardia Civil el afectado; nos parecería igual de grave que se dijera que con ese trozo de hierro se puede hundir el cráneo a un mosso, a un guardia urbano, a un médico, a un bombero”, señalaban con indignación desde la AEGC en el comunicado que han hecho público estas últimas horas.

¿Se fomenta la violencia?

La AEGC también asegura en su comunicado que, en estos últimos años, la “violencia verbal y física” tiene mucho protagonismo en el devenir diario de las calles catalanas, por lo que consideran inadecuado que la televisión pública autonómica emita esto: “desde un medio público, como es TV3, lo que debe fomentarse es la tolerancia, el respeto al que piensa como tú o diferente y con este burdo sentido del humor se pierde una gran oportunidad de contribuir a mejorar la convivencia”.

La asociación insiste en que el derecho a la libertad de expresión no incluye la incitación a la violencia y que se puede hacer humor “sin agredir a nadie y por su puesto sin fomentar el uso de la violencia contra ninguna persona, ejerza la profesión que sea”, ya que, según ellos, este tipo de humor puede fomentar comportamientos violentos: “se dé alas a los violentos y se les incite a apedrear a guardias civiles”.