Este martes ‘¡Boom!’ vivió uno de sus programas más moviditos (suponemos que se acercan las vacaciones y todos están con ganas de pillar un poco de playa). Los Expedicionarios fueron los rivales de la jornada para Los Libertinos y, como os podréis imaginar (con estos ya no hay sorpresas), cayeron derrotados… pero no sin antes hacer que Juanra Bonet hiciese una de sus confesiones más ‘íntimas’.

Todo surgió a raíz de una de las preguntas que le hizo el presentador el equipo que se estrenaba: «Me podéis explicar que es el turismo activo». «Es hacer deporte cuando uno viaja», explicó Barri, uno de los miembros de Los Expedicionarios.

Cuidado con la inmersiones

Santiago, otro de los integrantes del equipo, añadió su granito de arena a todo esto: «yo soy de Málaga y me gustan más las actividades acuáticas. Se me da bien el submarinismo, el snorkel y todo lo relacionado con estar debajo del agua», reconocía.

Y fue en ese momento, al escuchar la anécdota de Santiago, que Bonet aprovechó para explicar el que, según él, es uno de sus principales ‘defectos’: «por si te parece razonable o no: Cuando hice submarinismo, cada vez que hacía una inmersión, por poco profunda que fuera, me dolían mucho los oídos».

Lo que parecía un fallo de técnica en la inmersión, acabó por revelarse como algo más ‘profundo’: «Me dijeron que era normal y me enseñaron algunas técnicas para destaponarlos, pero aun así me seguían doliendo», rememoró el presentador antes de llegar al momento clave de todo este asunto.

Y es que, por lo visto, el problema no era técnico, sino médico: «Fui al médico y me dijo que era porque tengo las trompas de Eustaquio demasiado pequeñas», señaló el humorista ante la sorpresa de los participantes.

Demasiado corto

«Soy ‘Trompa de Eustaquio corto’: ¿Eso es posible y que me impida hacer una inmersión?», cuestionó Bonet al concursante. Santiago, que no sabía qué responder, acabó dando con una solución bastante ‘obvia’: «habría que preguntarle a Eustaquio», a lo que Bonet añadió: «¿hay algo más humillante que eso? Supongo que sí…».



La trompa de Eustaquio es un pequeño pasaje que conecta la garganta con el oído medio y que, a nivel muy simple (si profundizo más lo más probable es que me equivoque), sirve, entre muchas otras cosas, para regular el aire y el nivel de presión del oído; si hay un fallo estructural ahí, esto no funcionará correctamente… y eso es, a grandes rasgos, lo que le ocurre a Juanra.

A vosotros, ¿Qué os ha parecido todo esto? ¿Conocéis a alguien que también tenga esta condición? 

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Fuente: 20 minutos.