Laurent Simons es un niño de 11 años que no tendrá que ir a recuperación en septiembre. Sus planes eran terminar una carrera universitaria completa en tan solo 9 meses y, hace escasos días, obtuvo su licenciatura en Física en la Universidad de Amberes con un promedio de nueve sobre diez en el tiempo previsto; así de ‘simple’.

Lograr un diploma “cum laude” en apenas un curso, en una carrera de Física y sin haber entrado en la adolescencia no es algo que pueda hacer cualquier. Esta carrera, de hecho, requiere un mínimo de tres años de formación… pero lo que ha hecho este joven no tiene precedentes.

Una formación imparable

Eso sí, Laurent no se ha conformado solo con su carrera y, el próximo curso, comenzará un máster en Física que, previsiblemente, también le ocupará como mucho un curso: “ya ha completado incluso algunas asignaturas”, explican desde la agencia de comunicación neerlandesa ANP.

Graduado en tiempo récord

Y es que lo de Simons es extraordinario: entró a la escuela primaria con tan solo 4 años y a la secundaria con solo seis, completando toda esa etapa en tan solo 18 meses y pasando a la universidad con tan solo 9 años. Ahora, con 11, ya se dispone a hacer su primer máster.

El joven no sabe cuánto tardará en realizar dicho máster, pero asegura que no se trata de una cuestión de ‘ir rápido’ o batir algún tipo de récord, sino que es una forma de «conseguir su objetivo»: remplazar tantas partes del cuerpo como sea posible por órganos fabricados de forma artificial.

Si hacéis un poco de memoria, puede que recordéis que este niño ya fue noticia hace un par de años, cuando sus padres entraron en una disputa con la Universidad TU Eindhoven en la que Laurent estaba cursando sus estudios de Ingeniería Eléctrica.

Polémica con sus padres

Por lo visto, los tutores del pequeño genio hicieron prometer al centro que este podría acabar sus estudios antes de su décimo cumpleaños (el 26 de diciembre de 2019). A medio curso, la universidad mandó un correo a los padres en el que se les especificaba que, por temas relativos a la estructura de las enseñanzas, Laurent no podría acabar el curso hasta mediados de 2020… y se lio hasta el punto de que el joven acabó abandonando la carrera.



El centro argumentó que ese tiempo extra era necesario para que el joven interiorizase mejor algunos conceptos y desarrollase óptimamente sus habilidades, sobre todo las referidas a la “comprensión, la creatividad y el análisis crítico”. Los padres del niño, que tenía tan solo 9 años en ese momento, consideraron innecesarias las indicaciones de los profesionales de la educación.

Después de que todo esto se resolviera de la peor forma posible, los padres de Laurent consiguieron el plan de estudios que buscaban en la Universidad de Amberes y, así, el niño ha podido completar sus estudios de Física en apenas un curso.

A vosotros, ¿Qué os ha parecido la historia de Laurent? ¿Creéis que es una presión excesiva para un niño tan pequeño? 

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Fuente: Mundo Deportivo.