Saber hacer croquetas es, probablemente, lo único que nos separa del resto de especies animales. Es uno de los platos españoles estrella a nivel mundial y, además, sirven para saber si alguien es profundamente despreciable: solo tiene que decirte que no le gustan y ya puedes llamar a la policía.

Es uno de los alimentos más populares de nuestra gastronomía y uno de los que más competiciones provoca: defenderemos siempre a muerte que las de nuestra abuela son las mejores (eso es así). Y eso que es un plato de lo más sencillo y que, a lo largo del tiempo, apenas si ha variado (por el bien de nuestro paladar).

Para comerse los dedos

Podemos comerlas con las manos o con cubiertos, pero, invariablemente, siempre acabaremos quemándonos el paladar al primer mordisco por no poder esperarnos a que se enfríen; es toda una experiencia que nos remonta a nuestra infancia.

Una bechamel suave, jugosa y sabrosa y un rebozado crujiente; si algo de esto falla, lo más probable es que engendremos un producto incomestible. Y es que, cuando nos plantan delante una buena ración de croquetas, es imposible parar de comer.

¿Cuántas croquetas comemos en un año?

No se trata de un producto precisamente saludable (es lo que pasa con los fritos), pero eso no nos detiene a la hora de meternos cuatro en la boca a la vez… Y es que, en muchas ocasiones, nos hemos preguntado cuántas croquetas llegamos a comer a lo largo de un año. Pues bien, ya tenemos una respuesta.

Desde el restaurante especializado en croquetas Oído Cocina Gourmet, han realizado un estudio para determinar cuántas croquetas de media nos comimos en 2020… y lo cierto es que no hay sorpresa: muchas croquetas. Llegamos a consumir un total de 151 croquetas al año. Si las pusiésemos en línea recta, esta cantidad de croquetas tendrían una longitud de 5.3 metros de largo… o una casa de dos plantas, que es lo mismo. Y es que comerse dos pisos de croquetas al año es algo de lo que da gusto presumir, para qué nos vamos a engañar.

Y es que 151 croquetas de media da para bastante… solo tenéis que imaginároslas apiladas en una bandeja. En lo que a los sabores favoritos se refiere, tenemos los clásicos: jamón ibérico, cocido, trufa o queso parmesano. Y es que, en este punto del artículo, ya me estoy muriendo de hambre.



Y aquí os dejamos este vídeo de Chicote probando croquetas, que siempre está bien:

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta cantidad de croquetas? ¿Mucho o nada? 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: La Vanguardia.