Hemos visto en el mundo de la ciencia ficción y las distopías muchísimas reproducciones de lo que podrían ser seres humanos evolucionados, como la película ‘Gattaca’ de 1997, la serie de Netflix ‘Sense8’ (2015) o algunos capítulos de ‘LOVE DEATH + ROBOTS’ (2019), de la misma plataforma de streaming.

Lo cierto es que nuestra especie no ha dejado de evolucionar y, de hecho, algunos estudios dicen que actualmente evolucionamos más rápido que nunca debido al aumento de la población, entre otros factores. Sin embargo, no sabemos exactamente qué aspecto tendríamos si pudiéramos mejorar algunas características físicas o psíquicas de nuestra especie que ahora mismo nos impiden realizar ciertas actividades o mejorar nuestra salud en general.

Y sí. Aunque no lo parezca, definitivamente muchos de los aspectos que tenemos actualmente podrían mejorarse. Por ejemplo, si bien resulta toda una ventaja el hecho de que nuestros cerebros sean más grandes y eficientes que los de los primates, caminar sobre dos piernas nos juega una mala pasada evolutiva bastante importante: nuestras caderas son demasiado estrechas para el tamaño de nuestras cabezas, motivo por el cual los partos humanos son extremadamente dolorosos y peligrosos.

Este es solo un ejemplo de lo que comentamos, pero hay muchísimos otros. Dolores de espalda, hipo, falta de pelaje con el que protegernos del frío, atragantamientos… todos ellos son pequeños (y no tan pequeños) fallos que la naturaleza ha cometido con nosotros/as, al igual que los ha cometido con otras especies. Pero, entonces… ¿Cómo luciríamos si los solucionáramos? ¿Seríamos muy diferentes si pudiésemos elegir nuestro propio camino en la evolución?

¿Orejas de murciélago?

Es la pregunta que se ha hecho la profesora de anatomía Alice Roberts, que ha analizado algunas características de otros animales con las que podríamos dar un paso más allá: «Inspirado en perros, gatos, cefalópodos, peces, cisnes y chimpancés, mi modelo tiene un corazón con más arterias que el de un ser humano, pulmones que son más eficientes, ojos sin puntos ciegos, oídos que captan mejor el sonido, piernas que son más eficientes y piel de reptil para bloquear los daños producidos por los rayos ultravioleta», escribía Roberts en The Daily Mail.

El resultado se presentó en un nuevo programa de televisión de la BBC Four (Reino Unido), llamado ‘Can Science Make Me Perfect?’ En él, un equipo del Museo de Ciencias de Londres ayudó a Alice a crear este modelo en 3D que es exactamente ella misma pero con orejas de murciélago y una bolsa de canguro para albergar criaturas. A primera vista parece un muñeco listo para ser expuesto en un museo de cera, pero si te fijas bien quizás te recuerde más a un Avatar.

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Sus piernas también llaman bastante la atención, por lo que la profesora explicó lo siguiente: «Cambié la agilidad por la velocidad cuando alteré mis piernas y reemplacé mis pies, eso significa que mis posibilidades de escalar una montaña son nulas. A decir verdad, no me gusta el aspecto de las patas de pájaro. Pero después de haber dado a luz a dos niños, soy muy fan de tener una bolsa de canguro», terminaba bromeando.

Y para ti… ¿Qué debería tener el ser humano ‘perfecto’? ¿Cómo crees que seguiremos evolucionando? 

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