Hoy en #CabroSolidario nos gustaría que conocierais la historia de un pequeño guerrero llamado Hugo. Hugo nació completamente sano el 3 de noviembre de 2019. En marzo de 2020, cuando solo tenía 4 meses, empezó a tener fiebre y otros síntomas como conjuntivitis y eritemas. En pleno confinamiento por la pandemia su familia no podía llevarlo al médico y visitaron un pediatra privado que les dijo que tenía un virus. Le mandó un antibiótico y a los 20 días Hugo se recuperó y siguió siendo, aparentemente, un niño feliz, sano y fuerte, hasta el 27 de diciembre.

Con 14 meses su corazón dejó de latir en los brazos de su madre, lo llevaron al hospital donde le practicaron una RCP y consiguieron reanimarlo y estabilizarlo. Hugo tenía unos aneurismas gigantes en el corazón y lo que había sufrido a los 4 meses era la enfermedad de Kawasaki, que se podría haber curado con un simple tratamiento, pero no lo detectaron.
Tras estar tres meses ingresado, le dieron el alta y ahora está en casa con una sonda nasogástrica. Su corazón está controlado con un stent y Hugo lucha contra las secuelas por la falta de oxígeno en su cerebro durante todo el tiempo que su corazón estuvo parado. Es capaz de oír y sentir, pero no puede mirar a sus padres, reír ni llorar, no puede sostener la cabeza, ni mover brazos y piernas, tampoco tomar su biberón como antes.
Sus padres han puesto en marcha una campaña solidaria para recaudar fondos destinados a la rehabilitación del pequeño y han creado unas pulseras con el latido del corazón de Hugo. Podéis leer todos los detalles en su cuenta de Instagram @hugo_cree_en_ti.
¡Muchas gracias por vuestra ayuda y no dudéis en hacer difusión!